miércoles, 11 de marzo de 2009

Winnenden: Otro mal síntoma

Miércoles, 11 de marzo de 2009, Winnenden, Alemania. Un adolescente de 17 años, vestido de negro, irrumpe en una institución educativa e inicia un tiroteo que deja como saldo- hasta el momento-16 personas. Fuentes. Telesur y Telam . El hecho es actual, pero la noticia se ha vuelto periódica a lo largo de este siglo. Las masacres de estudiantes cometidas por jóvenes se sueceden con cierta regularidad en el considerado "primer mundo". La página de Telesur recuerda algunos acontecimientos similares:

" En 2006, un hombre enmascarado y cargado de explosivos y un rifle abrió fuego en una escuela en la ciudad Emsdetten, al oeste del país europeo. En el incidente resultaron heridas 11 personas, antes que el autor del crimen se suicidara.

En abril de 2002, uno de lo peores tiroteos de este estilo estremeció a la sociedad alemana, cuando otro hombre armado mató a 16 personas y después se quitó la vida en la ciudad de Erfurt.

En otros países del mundo también se han registrado hechos similares.El 7 de noviembre de 2007, un estudiante de 18 años de edad mató a ocho personas en un instituto de enseñanza media en Tusula, en el sur de Finlandia, tras lo cual se dispara en la cabeza. La masacre fue previamente anunciada en un vídeo que el autor colgó en el sitio electrónico de descargas YouTube.

También en Finlandia, Matti Juhani Saari, estudiante de 22 años, asesinó a tiros a nueve de sus compañeros y un profesor de su escuela de formación profesional de hostelería en Kauhajoki, para luego suicidarse. Previamente había difundido en Internet imágenes y mensajes violentos, por lo que la Policía lo interrogó, pero no le halló sospechoso.

Este tiroteo coincide con otro registrado este mismo día en Estados Unidos, donde un hombre se ha suicidado después de matar a 10 personas, todas ellas miembros de su familia, en el estado de Alabama."


Es evidente que este tipo de tragedias repiten unos mismos hechos y escenas: un joven irrumpe disparando indiscriminadamente en una institución educativa; posteriormente se suicida o resulta muerto por la acción de las autoridades de policía. Todo es confusión al principio, los gritos de dolor inundan las expresiones de los familiares de los muertos y de sus compañeros de estudio. Se ofician servicios religiosos, y la comunidad estudiantil rinde homenaje a las víctimas. Estas imágenes se tornan imborrables para la comunidad académica y para buena parte de la localidad en que se suceden los nefastos acontecimientos. Pasado un tiempo de acalorados debates institucionales y mediáticos, el hecho se archiva hasta el siguiente atentado. Nuevamente se individualiza la conducta lesiva, se afirma que el estudiante-asesino padecía cualquier clase de trastorno mental, y se anula cualquier relación del hecho con las condiciones sociales en que se produjo.

No muchos parecen inquietarse por la extraña repetición de acontecimientos similares en distintos lugares del "primer mundo". Para algunos la cuestión se reduce a una gama de portentosos jóvenes psicópatas, cuyo cerebro sería digno de estudio. ¿ será posible tantas lesiones cerebrales; la juventud actual estará sometida por la tiranía psicótica de los genes asesinos?; ¿la naturaleza está condenando a los jóvenes a masacrar a sus congéneres?. Habrá que esperar el estudio de los móviles del delito cometido hoy en Alemania, por lo pronto se sabe que en la casa del joven que disparó, su padre guarda una colección de armas.

Sin embargo, salta a la vista de cualquier persona con capacidad de relación, que aunque los estudiantes asesinos no se hayan conocido entre sí, ni obedezcan a una asociación universal para delinquir, las masacres en centros académicos no pueden considerarse como hechos aislados o simplemente "disfuncionales", en el sentido de la sociología funcionalista. En este blog se ha mencionado que algunos de estos jóvenes eran asiduos consumidores de antidepresivos(*), y está probado que algunos como la fluoxetina incrementan los niveles de agresividad, pero no se cuenta con estudios certeros que involucren esta actividad como causa de los sucesos que nos atañen. Esperaremos noticias la respecto de los hábitos de consumo de fármacos del adolescente alemán que el día de hoy atentó contra la vida de una comunidad estudiantil, y entonces tendremos mayores elementos de juicio.

Lo cierto, es que las masacres estudiantiles se siguen cometiendo en el mundo desarrollado, y que eso pone en evidencia que la sociedad capitalista, en su seno, no satisface las necesidades de sus ciudadanos, vitales para un buen desarrollo emocional, afectivo y psíquico. Algo - o mucho- no anda bien, y la juventud contemporánea está viviendo un cataclismo moral*alimentado por una crisis de valores en la que el futuro - aún el inmediato- se presenta confuso, disipado y poco alentador. ¿ansiedad?, sin duda,pero quizás se trate de un fenómeno colectivo, una ansiedad generalizada, una angustia social que no en vano se produce en la sociedad capitalista del miedo, tan difundido y promocionado por los grandes medios de comunicación adeptos a los intereses de las corporaciones mundiales. Habría que consultar, pero la era del terror, del narcisismo como estilo de vida , de la desconfianza en el otro / en los otros/, la del consumo como referente de valor humano, es decir, ésta, nuestra era, parece ser el punto de presión como para que la olla explote. Aunque, cabe esperar que sigan bajando la llama, con culpas individuales, señalamientos y estigmas, castigos, medicamentos para "normalizar las mentes esquizoides que no creen que todo esté bien", y una artillería de aparatos ideológicos de represión...drogas y más drogas, que sigan haciendo pensar que la violencia social sin causa aparente es sólo cuestión de los cerebros retorcidos de unos cuantos jóvenes inadaptados y no un producto del capitalismo salvaje e inhumano y por su puesto de sus instituciones, incluyendo sus propios mecanismos de alienación y opresión psíquica.

¿O se trata más bien de la crisis económica actual? La crisis actual acentúa la crisis moral, desde luego, pero la sociedad capitalista desde sus inicios siempre ha estado en constante crisis; es decir la enfermedad social capitalista (neurosis social , en términos del autor Michael Schnnider), lleva más de dos siglos avanzando . ¿ está moribundo el Sistema, en su fase terminal? tal vez, pero como no pocas veces, los médicos de la economía, están tratando con vida artificial al enfermo. La historia se repite, diría Hegel y adaptaría Marx, y cuando los suicidas se lanzaban desde los rascacielos en Wall Street, el siglo pasado, el liberalismo sin trabas aceptó las trabas del Estado que resurgió como regulador; ¿El Estado proteccionista se avecina de nuevo?. La Unión Europea insiste en que no; pero el neoliberalismo literalmente se "des- bancó" , aunque los diversos Estados neoliberales le están quitando plata a quienes no tienen para salvar a los especuladores financieros, los directos responsables de empobrecerlos. Es así: roban al pobre y el pobre paga el robo.

Postscriptum: Muchos deudores de créditos hipotecarios de las entidades financieras en Colombia se suicidaron al ver como pagaban tres y hasta cuatro veces el valor real de sus viviendas, en la década de los 90 del siglo pasado y en vez de gozar de su propiedad, los mismos bancos se las quitaban. ( esto para recordar que el sistema financiero no sólo genera sufrimientos emocionales y/o trastornos psíquicos de forma indirecta, sino también directamente en grupos humanos determinados)

*(en su acepción nº 7 del Diccionario de la Real Academia Española:Estado de ánimo, individual o colectivo.)


3 comentarios:

  1. No es necesario pornerse con explicaciones exóticas acerca de las causas de estos atentados. NO hace falta invocar a los espiritus de Hegel o Marx para que con su iluminación divina nos resuelva el misterio, ya que lo unico es falta de confrontación de los hechos, un poco de coraje para observar las evidencias... cada uno de estos dementes ha sido paciente de un psquiatra quien le ha prescrito alguna droga de nombre pomposo y de alto consto, por supuesto, tal droga lo ha llevado al fondo de la depresion, como uno de sus efectos habituales y el tipo ha arremetido contra sus miedos y odios.
    Sé que esto no le gusta a ningun psicólogo pero tarde o temprano tendremos que encarar este veneno social: Psicofármacos de Prescripción.

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  2. Los psicofármacos de prescripción no son el producto del "mal" o de la maldad de los psiquiatras. Es un producto ante todo comercial, y tiene dos funciones básicas: aumentar el caudal de réditos de las corporaciones farmacéuticas transnacionales y dominar la conciencia , el pensamiento y las acciones de la población: Por supuesto, es un fenómeno mundial y por lo tanto, no se puede aislar, ni reducir; así que su explicación no puede ser esotérica, ni internalista; ha de ser externalista. Nada se logra desatendiendo las causas complejas ni las realidades totales. De otra parte, en este blog NO se hacen sesiones de espiritismo, y si se hicieran, dudo mucho que Marx, Freud, Dostoievsky, Ferenczi, Faulkner, Hesse y similares, se prestaran para tan vacuo suceso. Ahora que, los métodos de interpretación socio-económica de la realidad no fueron escritos para perecer en los estantes de cualquier Biblioteca sino para ser leídos, analizados y de ser el caso, aplicados. El materialismo dialéctico ayuda con mucho, a no caer en el reduccionismo, simplificación o aislamiento,que conducen indefectiblemente a no entender un problema. No es tan fácil amigo...si te percataras de todos los intereses, todo el poder, que hay detrás de ese veneno social, como bien lo llamas, entonces sabrías que no se trata de ningún misterio sino de otra expresión de dominación capitalista.

    Gracias por el comentario.
    Recibe un cordial saludo.

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  3. El estar predetermina la consciencia, mas que el ser, o pertenecer a una especie. Unos y otros son victimas del capitalismo, de su educacion en valores y del lugar que ocupan en su cadena economica y laboral. Los Francisco tienen ciertas estupideces algunos de ellos, como creerse caudillos. Usted por lo que veo, mas que eso, se cree un intelectualillo leido. Pues bien como dijo aquel, no existe cosa peor que un tonto que lea.
    Un Saludo

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