domingo, 1 de febrero de 2009


La desconfianza por la tan promocionada espiritualidad post-moderna o lo que es casi lo mismo, o lo mismo, la nueva era, generan en mi una suerte de rechazo automático por todo aquello que huela a medioevo. No hay fórmulas mágicas ni sofisticados rituales que operen como generadores de felicidad instantánea; tampoco drogas ni ungüentos. Llegó a mis manos un libro Cristiano por donde se vea, y opté por dar la respuesta automática a quién me lo ofreció: ¡respete hombre!. Igual se quedó en mis manos y para no pasar por intransigente, espolvoreé unas páginas al azar, y vaya sorpresita la que me voy llevando: ¡es un libro de denuncia social! Vamos que se llama " En Busca del Hombre Herido", quién hubiera pensado lo loable de su trasfondo. La espiritualidad, de plano, es inobjetable en sus letras, pero no obedece a truculentos mandatos del más allá, más bien cuestiona los del más acá: la sociedad de consumo como causante de heridas emocionales. El homus religioso se pinta sin misterios en este libro escrito por tal vez un cura, tal vez un laico, no es de la Teología de la Liberación, o quizás entre líneas sí lo sea, bueno, anti Vaticano habrá de ser, aunque supongo que cuenta con el aval de las cumbres del Catolicismo ( más altas que el cielo) para publicar un libro con la Editorial que aparecía impresa en mis libros de Religión de la Secundaria. EMILIO L. MAZARIEGOS firma este libro que hasta literariamente es correcto; quienes frecuentan las librerías Católicas tal vez sepan mucho más de él. Yo transcribiré uno que otro apartado, después de esta descompuesta pseudo-reseña, quizás uno que otro amigo los lea y sea de gran provecho:

Samaritano del Hombre Manipulado (fragmentos):

Cuando el hombre no tiene convicciones firmes, es presa de cualquier manipulación. Es el hombre marioneta que actúa movido por unos hilos que manejan unas manos invisibles. Es el hombre fotocopia que prefiere "algo" de otros, a elaborar sus pensamientos en un papel en blanco sobre el cual dejar sus ideas.
(...)Es el hombre que no tiene una "actitud crítica" ante los hechos y los acontecimientos. El hombre crítico no se deja llevar por las ideas de nadie.. No cree en las cosas por que fulano lo ha dicho; no cree porque la " mayoría" así piensa, "sin pensar". El espíritu crítico sabe analizar e ir al fondo, a la raíz de los hechos.

Tal vez sea la televisión la gran manipuladora de hoy. Ese "dios-falso" que tiene un altar bien centrado en cada hogar; y que ahora está entrando en lo más íntimo y reservado del hombre: su habitación. Es como prostituir ese lugar..

(...) Otra manipulación de los Medios es la del "poder". Los que tienen poder político, o social, o económico o religioso. Los poderosos son los dueños de la sociedad de hoy. Los poderosos marcan pautas, crean esclavos, manipulan la sociedad. Son como grandes pulpos que con sus garras dominan y controlan todo. ¿No es ésto lo que hoy llaman "globalización"?

(...) Todos esos "postizos" en los que el hombre entra, a la larga, le irán dejando los pozos de la baja autoestima. No valgo por lo que tengo, tampoco por lo que gozo, ni por lo que puedo ni parezco. Valgo por lo que en verdad soy. Es un reto a sacudir tanto lastre. Un desafío a vivir desde la propia ORIGINALIDAD y RADICALIDAD.
Fragmentos tomados del Capítulo 8 del libro citado, páginas 103-108. Ediciones Paulinas.

Epa, amigo, deje un comentario, el que quiera; se agradece

1 comentario:

  1. Pues leon creer en algo lo que sea le da a las perosnas comunes y corrientes la oportunidad de por algun momneto en nuestars vidas tener un sueño, cumplible o no, pero que de hecho mejora la ctitud ante los problemas diarios, lucho por cumplir esa meta. Lo complicado son las perosnas que manejan esos hilos invisibles, por que la mayoria los usan es para benefico propio. Y eso no es equitativo, es un abuso como loq ueiras ver, manipular el dolor y los sufrimientos de los demas para mi bienestar. Mucho que desear, gracias

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