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martes, 30 de agosto de 2011

El Amor no desaparece. Día Internacional del Detenido Desaparecido. Un dolor compartido.


No es que exista una jerarquía de crímenes contra la humanidad, pero la desaparición forzada de personas es de lejos uno de los peores tormentos que se puede imponer a colectivos sociales en cuanto a que el sufrimiento no es solamente el resultado de una muerte que toca la puerta de familiares y amigos de alguien sino que se dirige como instrumento de destrucción masiva - ya no sólo sobre objetivos políticos definidos -por parte de un poder totalitario con o sin dictaduras oficiales, en democracias civiles o en regímenes militares-... se trata de un dolor colectivo pero muchas veces no compartido; nos concierne a todos pero no todos lo comparten. Los medios concentrados de información parecieran colaborar en la brutal empresa que ni siquiera resiste el adjetivo "mortal”: desaparecen la desaparición... La teoría-orden del mariscal Nazi Wilhelm Keitel: "Noche y niebla"  consume cualquier rastro, cualquier vestigio de vida y muerte del detenido-desaparecido. Mucho se puede decir de los modus operandi, de la dinámica de un crimen que los resume a todos y que es peor que la muerte, pero, a veces, sin pretenderlo , hablar  solamente desde visiones políticas desintegra más el lazo social porque no se deja escuchar  al dolor, a la angustia  ... se rompe la Confianza en lo otro, somete a una tortura espiritual -y corporal- a los que le arrebataron no sólo un cuerpo sino también un alma; para los grupos en los que interactuaba el desaparecido no hay descanso, tampoco para el alma perdida...  Con todo, la terrible incertidumbre que lacera los lazos culturales y sociales de los espacios en los que cohabitaba el desaparecido  cede por una fuerza moral  que nace de la aflicción misma; el caos planificado por los canallas da lugar a un nuevo orden: el del dolor ; crueldad que anuda pesares pero que por lo mismo va re-anudando vínculos  afectivos, de re-conocimiento entre sujetos … dolor que no es duelo sino que lo busca con cada búsqueda –riesgosa y sin brújula- de los cuerpos  arrebatados de la vida y de la muerte. El dolor, al concernir colectivamente – al menos a los familiares, amigos y compañeros del desaparecido-  forja espacios para el re-conocimiento  nacional y aún mundial de una realidad nublada por los instrumentos del poder del capital; desde allí se parte para recuperar nombres, personalidades, historias, memorias…para honrar  legados y luchas. 

En el caso de la Desaparición Forzada de personas  han sido los mismos dolientes que no han querido callar su dolor quienes han venido organizando formas de luchas social para orquestar demandas de Justicia; se trata de una gesta  incluyente, vinculante, en aras de reparar los lazos sociales desde los encuentros afectivos, comienza con el recibo de un “algo” que queda,  de un “algo” de los desaparecidos que no ha se ha podido desaparecer. En un primer momento  ese objeto fue el ideario, las banderas políticas, los reclamos de justicia que dejaban la voz y el eco de quien era desaparecido, luego cuando el crimen no discriminó posturas políticas ( en el caso colombiano) tan sólo fue el Amor;  así que siempre queda una pista, una huella, un “algo” del desaparecido que la asepsia fascista de la eliminación de toda partícula que dé cuenta de un lugar para el desaparecido no puede borrar de los archivos de la ejecución  del acto criminal: el amor , un amor que guía el dolor hacia el encuentro  de la memoria histórica y que supera el terror  de Estado y/o de los para-Estados. 

No es esta una elucubración de quien escribe, es la manifestación de los familiares de Detenidos Desaparecidos en Colombia agrupados en una Asociación: Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (ASFADDES). E l dolor y el amor, unidos, como fuerza que avanza aclarando la manigua que oculta los cuerpos y las almas para quienes no hubo Derecho alguno - ni siquiera el de abrazar las lágrimas de los suyos-, de quienes no han sido orados (sean cual fueren los ritos de despedida). Pero a los no “orados”, las luchas sociales les dejan hablar; los movimientos de familiares, amigos y compañeros les dan un lugar en el lenguaje; los silencios de las fosas ocultas gritan en la voz de quienes siguen la búsqueda (en Colombia el crimen no  se ha cometido mediando centros de detención clandestinos, la detención ha sido seguida por la tortura y/o el homicidio y la inhumación en fosas. Actualmente el delito reviste una nueva modalidad: la aparición de los cuerpos en lugares alejados de donde fueron detenidos y su presentación  por los militares y autoridades civiles como “guerrilleros muertos en combate”  -los mal llamados “falsos positivos” por los medios concentrados de información-).

A estas organizaciones sociales  las ha asociado el dolor - antes que cualquier reivindicación política-  y las ha fortalecido el Amor, ya no sólo por cada desaparecido, sino por lo otro, por los otros… por  el coraje compartido.  En este escrito no va anotada ninguna estadística, porque como en la obra de José Saramago, “Todos los Nombres” no caben en los archivos oficiales ni en los registros de vidas o muertes de las oficinas estatales. Los registros se pierden con las fichas administrativas y el nombre del Desaparecido que se quiere hallar marcha en las calles contra el olvido obligado por el terror, haciéndonos saber que a todos nos concierne. Las almas en pena claman por justicia y siguen revelando las huellas de su viaje cuando se derrama amor sobre  los rincones  que han sido blancos de la oscura asepsia de los canallas.
Saludos solidarios a las Madres de la Plaza de Mayo, a los movimientos de HIJOS en Argentina y Colombia, a ASFADDES , a las Asociaciones de México , de todo el continente, del mundo entero. Su  amor sigue haciendo hablar los silencios de las fosas…

León Plata .

jueves, 13 de enero de 2011

PSICOANÁLISIS Y DEJAR DE FUMAR

-Nota compartida por el Psicoanalista Bernardo Mateu

"No vengas aquí para eso, solamente. Solamente para eso ponte parches, tómate algo que te digan, haz ejercicios o déjate poner una orden más a tu inconsciente mediante hipnosis."



Al psicoanálisis a tu psicoanalista, si vienes, vienes para saber cual es la causa que te provoca el malestar cuya manifestación es fumar, para entender fumar como un síntoma, como tu mejor solución a ese malestar cuya causa desconoces.

Un conflicto inconsciente produce malestar psíquico y físico, el malestar se manifiesta en tu cuerpo y en tu sentir, como enfermedad, dolor, inhibición, síntoma o angustia.


Habitualmente el que quiere dejar de fumar suele decir:

“Se que es malo pero...me gusta, me gusta fumar por...”
Hay un goce, un placer en fumar, un placer mortífero, como tantísimos otros... Lo que ocurre es que hay muchos fumadores, el mercado perverso se lucra con su venta, es como un mal compartido, un mal que muchos “padecen” y, porque no decirlo, disfrutan ¿no?

Entonces está claro que hay un placer en fumar, a este tipo de placer en psicoanálisis lo llamamos goce. Uno goza de muchas cosas y en cierta cantidad. La dificultad viene en no poder ponerle límite y en sus efectos mortíferos, por ejemplo:
-Puedes gozar con un plato de lentejas, pero si te tomas 4 platos de lentejas...
-Vas en coche y disfrutas conduciendo, pero si vas a 200km/h...

Lo que pasa es que no se quiere saber de lo inconsciente, de eso que está ahí y se puede captar por sus efectos, de eso que nos determina a hacer unas cosas u otras, a gozar de una u otra manera, a elegir una u otra cosa... a todo.
El que quiere dejar de fumar no quiere hacerse la pregunta: ¿dejar de fumar o dejar de gozar de esta manera?...¿y por qué gozo de ésto... con ésto que tiene estos efectos en mi salud..?
Algunos propósitos prototípicos 2011: dejar de fumar tanto o dejar de fumar, no comer tanto, no beber tanto. Van del lado de tratar de ponerse límites de goces excesivos y mortíferos. En estos goces solo interviene uno (bueno ahora el otro ha puesto una ley para que se goce solito de esos efectos del inconsciente de cada uno).Ya para nota sería que alguien se propusiera dejar de gozar al gritar y exigir a sus hijos, dejar de gozar tanto al ver tanta televisión, dejar de aguantar a esa pareja, jefe o compañero con tanto “ carácter”, dejar de gozar con eso que haces pero que no te gusta...

Voy a decirlo al revés: ¿Qué quiere decir que un fumador diga que no deja de fumar porque le gusta?. Lo difícil es dejar el goce que fumar produce, lo difícil es hablar de ello aunque parezca increíble, hablar del porqué se goza así, hablar de esto al analista, hablar de esto como algo a desarticular, para conseguir otros goces de otro tipo, no para dejar de gozar. Por eso el que no va al psicoanalista conseguirá, quizás, dejar de fumar, pero ese goce, ese tipo de goce se cobrará su mismo valor en otro sitio y de otra manera desconocida, se gozará con los mismos efectos mortíferos pero sin saber dónde ni como, en plan “cómico” diría el sujeto:
-Antes gozaba de fumar porque me gustaba, ahora gozo de insomnio, ahora gozo de nervios, ahora gozo de comer más, ahora gozo de que mi pareja discute, ahora gozo... (cada uno en su particularidad y sin saberlo...)

Si quieres dejar de fumar y de ese goce, otra solución con otros efectos sería ir al psicoanalista que creas que te puede escuchar mejor y descubrirte eso que te determina de esa manera. Podrías librarte de esos efectos no deseados de tu inconsciente, de esos efectos que tiran en contra de tu deseo particular y genial. El psicoanálisis es sin duda un camino, un recorrido mucho más interesante, lleno de sorpresas, para curiosos, para intrépidos/as...
Si tuviera que hacer una especie de slogan publicitario diría algo así como:” ...imagínate que fuera un síntoma, algo por descifrar, que fumar fuera un mensaje producto de algo por conocer, ¡Quiérete ser escuchado ¡...” Por favor... mucho más apasionante y entretenido, como mínimo, que un parche-nicotinado, una pasti-nicotina, unos brebajes, unos pinchazos con agujas, unos ejercicios intensivos desgastantes, pensar en la suegra cada vez que te apetezca fumar o recibir una orden más a la “mochila”, por un hipnotizador que tu autorices.

Bernardo Mateu
Psicoanlista

jueves, 3 de diciembre de 2009

Niños dopados

 A continuación reproduzco un comentario que efectuara en el blog  Medicina y Psicoanálisis:



¡Zombi! no hay mejor apelativo para describir la obstrucción del desarrollo emocional, afectivo, intelectual y demás en nuestros niños. La violación flagrante de los Derechos del Niño y en suma de los Derechos Humanos, al dopar a los infantes, parece justificarse en el discurso Psiquiátrico actual, muy ligado a los intereses de las grandes corporaciones farmacéuticas y a las extrañas investigaciones acerca de la pretendido “terror” de la hiperactividad infantil- término que también es menester rechazar-. Según el DSM IV  -Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales(American Psychiatric Association)- vivir, es per se, un trastorno psiquiátrico.

¿ Y de dónde salen estas investigaciones “científicas”?; pues en primer lugar del bolsillo de las Farmacéuticas, que , sin el menor asomo de ética, patrocinan ( pagan-compran) los estudios de las Entidades Gubernamentales de control de Drogas y Salud Pública, caso muy frecuente especialmente en EEUU y en Europa, lo cual dista mucho de facturar desarrollos científicos confiables- lo que no dejan de facturar es dinero a costa de la salud de los ciudadanos-.

En segundo lugar, es factible precisar que esta pseudociencia utiliza instrumentos y tácticas psicométricas para probar la necesidad de poner el Ritalín ( y otros famosos psicoactivos) en el mercado; es decir, en vez de efectuar rigurosos estudios de salud emocional, lo que verdaderamente hacen son estudios de Mercado; cualquier científico con conciencia, sabe que los estudios psicométricos no son pruebas científicas, no miden la psique de nadie. Así que estas investigaciones salen de la macroeconomía, razón de más para considerarla inhumana.

En tercer lugar, y para completar el tinglado, Estados, Corporaciones, y “profesionales de la mente”, médicos, psiquiatras, psicólogos, neurólogos -verdaderos tecnócratas,aunque no todos- matan dos pájaros de un solo tiro; aparte de los colosales réditos para los tres estados ya referidos, cosas que entre otras, multiplica la miseria y los factores sociales que inciden en el desarrollo de malestares emocionales como las depresiones, se dirige una guerra silenciosa contra las poblaciones; la guerra del silencio, la colonización de las mentes, el control de los deseos, la represión ideológica de la población: el arma: los antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos... (amén de los medios y demás aparatos de represión ideológica) lo que no vacilo en llamar: “narcotráfico legal”. Muchas de estas “investigaciones” ya han sido desmentidas, sobre todo en torno a los efectos del Prozac (fluoxetina) y otros antidepresivos, pero su difusión ha sido precaria y por lo tanto sus ventas siguen siendo multimillonarias.

Artículos relacionados:

León Plata

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La admisión en un manicomio: Crónicas Delirantes

A continuación  presento  un artículo sobre opresión manicomial  y psiquiátrica en Argentina, publicado originalmente en la Revista Topía por la Psicóloga Verónica Hollmann y el estudiante de Psicología Juan Pedro Iribarne, hecho que les  acarreó como consecuencia la censura oficial y la exclusión laboral...No pocos se han rasgado las vestiduras  con este tipo de denuncias, a tal punto, que no han vacilado en atizar el fuego de la hoguera medieval. Continúa la caza de brujas en el ámbito científico; cualquier prueba de que las ideas y " tratamientos" impuestos por la oficialidad Psiquiátrica y  Farmacéutica son además de errados, violatorios de Derechos Humanos y/o nocivos para la psique y los cuerpos de los "pacientes" , genera  de inmediato la consecuente reacción represiva contra quienes las exponen. En alguno de los comentarios a la nota que nos ocupa en  "Topía" , un Psiquiatra opone como argumento ( trivial e inconexo, sin duda alguna), palabras más palabras menos, que el comunismo ya no existe y que el Psicoanálisis  pasó de moda. De ello se infiere que el señor Psiquiatra piensa que, porque el comunismo no existe, no existen injusticias  y que la psique se "mide" por modas intelectuales...


La admisión en un manicomio: Crónicas Delirantes


Por Verónica Hollmann y Juan Pedro Iribarne - Publicado en 04 November 2009
Este artículo tiene la capacidad de decir las cosas por su nombre. Para aquellos que conocemos los manicomios no vamos a encontrar nada nuevo. Sin embargo describir sin eufemismos como se ejerce el disciplinamiento en la institución manicomial produce esa sensación que Freud nombraba como lo siniestro. Los responsables de mantener esta situación no es un poder abstracto. Son aquellos que por defender sus intereses se oponen a cualquier proyecto de transformación: la alianza entre el gobierno macrista de CABA, los grandes laboratorios, las instituciones de medicina privada, la burocracia sindical que manejan sus intereses en las obras sociales y las organizaciones médicas. El texto de V. Hollmann y J. P. Iribarne -el cual compartimos en su totalidad- reafirma la lucha de todos los sectores antimanicomiales por un tratamiento del padecimiento subjetivo basado en una perspectiva ética, racional y científica. Este el compromiso de nuestra revista.
Actualización 7/11/09: A partir de la publicación de este artículo sus autores fueron echados del hospital Borda (leer comunicado de Topía)
Según la Ley 448 en su Artículo 19º: “La internación es una instancia del tratamiento que evalúa y decide el equipo interdisciplinario cuando no sean posibles los abordajes ambulatorios. Cuando ésta deba llevarse a cabo es prioritaria la pronta recuperación y resocialización de la persona. Se procura la creación y funcionamiento de dispositivos para el tratamiento anterior y posterior a la internación que favorezcan el mantenimiento de los vínculos, contactos y comunicación de la persona internada, con sus familiares y allegados, con el entorno laboral y social, garantizando su atención integral.” (1)
Todo el que trabaje en Salud Mental sabe que esta ley no se cumple. Algunos miran para otro lado, defienden intereses personales, gremiales, entre otros. Nosotros, como muchos otros compañeros, no podemos ser cómplices en la naturalización de prácticas que violan la dignidad de los internados para mantener un sistema. En palabras de Basaglia, “…nuestro deber como técnicos es informar a la opinión pública la manera en que están dirigidas estas estructuras, Esto es importante para que las personas tomen conciencia acerca de que son violentadas más que curadas.”(2)
“La admisión es un infierno”, se escucha frecuentemente entre los pacientes. Y sí, quema, arde, arrasa como el fuego, con la subjetividad del paciente, y lo somete a una nueva cultura: la manicomial.
Pensemos por un momento, un paciente ingresa en la guardia del Hospital Borda. Es probable que haya ingresado por los tan precisos diagnósticos de “descompensación psicótica”, “alcoholismo crónico” “ideación suicida”, entre otros.
Esta persona, con sus problemáticas, que nunca son abarcadas ni por el más certero recorte diagnóstico, llega, en el mejor de los casos con una familia contenedora o en el peor de los casos en un móvil policial con personas que no están preparadas para lidiar con estas crisis para lo cual no sería raro esperar alguna golpiza.
Una vez llegado al hospital el paciente es llevado a la guardia donde generalmente se le hace una entrevista psiquiátrica, y es bienvenido con el tan mentado “inyectable”. A partir de ahí es derivado al servicio de admisión. Servicio de arrasamiento subjetivo por excelencia.
A ver ¡¿qué de terapéutico tiene esto?! Podemos estar de acuerdo en que todo paciente que atraviesa una crisis, transita por un proceso de retracción libidinal, en algunos casos despersonalización. Veamos que se le brinda al paciente en su inicio del tratamiento:
Al entrar a este servicio, la admisión, se le retiran las pertenencias que van a parar al deposito hospitalario, no se le permite ver a los familiares, que a esta altura se encuentran angustiados, perplejos y con miedo de dejar a su ser querido en este lugar. Familiares que no son contenidos en forma verbal en la mayoría de las ocasiones. Se pueden escuchar diálogos como “bueno, le dejo una toalla, cepillo de dientes algo para que se higienice”, en un claro intento de mantener ciertos hábitos que el paciente venía sosteniendo; “sí”, se le responde, pero a poco de ingresar, sus pertenencias desaparecen, pertenencias que lo ligan con su cotidianeidad y a largo plazo desaparecerán también los hábitos adquiridos, en un claro proceso de desculturización. Los referentes identificatorios se van esfumando: corte de pelo compulsivo, ropa que no elige, no hay espejos, ni relojes, puede pasar días sin mirarse y sin ni siquiera saber día y hora, dando paso a una nueva enfermedad: la enfermedad institucional.
En algunos momentos se aplica un “efectivo método terapéutico”: la contención física, método que anula por completo el decir del sujeto porque si bien en algunos casos puede ser necesario para que no se lastime puede pasar horas y horas por no decir días (si tiene la mala suerte de ingresar un fin de semana) sin que nadie le pregunte sobre su padecer. Es usual escuchar gritos dada la violentación institucional que sufren estos pacientes, violentación que en algunos casos lleva a más medicación. Todo esto sucede mientras los enfermeros juegan al truco al lado de la sala de contención. “Mejor no veo nada y no digo nada porque a veces, observar es meterme en problemas” (3)
En las caras de los pacientes, expresiones de perplejidad, como en otras caras, compañeros que, quizás a causa de su delirio, deciden calmar el sufrimiento del compañero asfixiándolo con una almohada hasta matarlo. Paciente que después es judicializado y tarda años en salir del hospital. Pacientes muertos, que son llevados en tablones por otros compañeros, circulando por el hospital, tapado con una frazada rota, y tratando que no se caiga, mientras partes de este cuerpo que estuvo muerto para muchos, antes de la muerte física, cuelgan del tablón. Lo llevan hasta su lugar de destino que vaya a saber cual es. Y bueno, total, como todos escuchamos en C5N, al Dr. Garralda, director del Hospital: “siempre se muere algún paciente”. En esta frase vemos como desde la más alta jerarquía del hospital quedan naturalizadas las prácticas más aberrantes. Tal como señala Basaglia en su libro La condena de ser loco y pobre, hay que cambiar el esquema que hace del enfermo mental un cuerpo muerto en el manicomio, en una persona viva responsable de su propia salud.
El Servicio de admisión, al ser cerrado, también es usado como servicio de castigo. La frase “el que se porta mal va a ir a parar a admisión” es de uso común, como también en la misma admisión se ha escuchado “si seguís jodiendo te doy electroshock”. Y por si esto fuera poco, esta crónica delirante sigue:
“El Borda es una boca grande que te traga” Paciente internado
Si se decide, vaya a saber según que proyecto terapéutico, pasar al paciente al interior del hospital, el siguiente paso en el arrasamiento subjetivo es el Shopping de pacientes. Sí, en el Borda también hay Shopping. En lugar de productos se eligen personas. Lo recomendable para el profesional es conocer a alguien en admisión para que no te metan “un caño” (paciente problemático ya sea por su situación legal, sus conductas o sus pocas posibilidades de externación que baja el promedio del giro cama). Es frecuente escuchar frases como “yo soy amigo, así que me da algo bueno, un psicótico, tranquilo, con familia”. También son comunes los intercambios de mercancías del estilo “me llevo dos psicóticos y te dejo un adicto”. O se puede escuchar, “esperame hasta mañana que tengo uno bueno pero le falta”. Sería lo mismo que ir al verdulero y que te diga que no tiene buenos tomates que los de mañana van a estar mejores. También se conocen rumores de servicios donde no aceptan pacientes con determinadas características, por eso el Shopping en este caso es más selecto, sería algo así como “el Alcorta”.
Una internación puede durar un mes o varios años depende el Servicio en que el paciente sea admitido. Lo que se dice una ruleta rusa.
Si se pensaba que el infierno de la admisión terminaba en el Servicio que posee el mismo nombre, el paciente en cuestión no tardará en comprobar que en el Servicio en que finalmente es aceptado se replican las mismas lógicas antes mencionadas.
En primer término se le realizará una nueva entrevista de admisión. Esta debería ser interdisciplinaria pero en la gran mayoría son realizadas exclusivamente por psiquiatras.
Cualquier persona con cierto sentido común, supondría que se realice en un consultorio cerrado, con una cierta intimidad y contención, donde el paciente pueda contar, nada más ni nada menos, que lo trae por el Hospital, relato generalmente cargado de angustia, confusión, bronca, enojo, depresión, entre otros sentires. Una persona, que esté formada como trabajador/a de Salud Mental debería manejar además los conceptos de encuadre, confidencialidad, transferencia, entre otros. Es fundamental recordar que sumado a la crisis que llevó al paciente a ser internado, es esperable cierto temor y confusión sobre como será la internación, con toda la representación social alrededor de lo que es un manicomio, en este caso el Borda. El lector considerará que lo más lógico sería explicarle al paciente en que Servicio está, como va a ser su tratamiento, con que actividades cuenta el Servicio, que se le muestre su cama y las instalaciones, que se le presente a sus compañeros, se le asigne un tutor que lo acompañe los primeros días, se le explique las reglas de convivencia, y demás cuestiones.
Pese a todo esto, la entrevista es generalmente un interrogatorio cuasi-policial, plagado de preguntas, a veces de tal forma que la siguiente pregunta se superpone a la respuesta del paciente ante la pregunta previa. Durante la misma puede haber hasta cinco psiquiatras, de estricto guardapolvo blanco, con una mesa de por medio, enfrentados (en los múltiples significados de la palabra) al paciente. Por supuesto que los entrevistadores se reservan el derecho a atender su teléfono celular y a hablar a los gritos por sobre el discurso del paciente, a discutir la medicación de otra persona, a interrumpir y a levantarse y salir del consultorio cuando lo consideren menester. A su vez, cualquier profesional del Servicio tiene derecho a entrar y salir del consultorio u office donde se esté haciendo la entrevista cuando así lo desee.
El paciente no recibirá ningún tipo de explicación sobre su situación ni sobre su internación excepto cuando se trate de un paciente internado bajo Juzgado Penal donde se le señala que tiene prohibido salir del hospital.
Las preguntas sobre los síntomas por supuesto que se introducen con la mayor de las sutilezas:
Dr: ¿y escuchás voces?
Pte: No
Dr: ¿Seguro?
Pte:
Dr: ¿y pensás que alguien te persigue?
Pte: No
Dr: Bueno, no te escapes, eh
Si finalmente el paciente en cuestión considera que el suplicio de la entrevista de admisión finalmente terminó, se llevará la grata sorpresa de que esta puede repetirse ad eternum de acuerdo al interés o dudas que su caso genere en los psiquiatras. Un mismo paciente puede tener hasta seis o siete entrevistas de admisión. Un zoológico donde lo visitan estudiantes de diferentes Universidades y carreras, arrasando su intimidad. Ya está instalado el poder psiquiátrico, aquel que tiene en sus manos la decisión más importante para el paciente: cuando puede irse de este infierno. Es por esto que nunca se niegan a estos interrogatorios. Basaglia lo explica muy claramente cuando dice “en los manicomios cerrados el enfermo pregunta “¿Cuándo vuelvo a casa?”, el médico responde “mañana”. Esta es la respuesta que quien tiene poder da siempre al oprimido.” (4)
Cuando salga de la entrevista deberá apelar a la solidaridad de algún compañero, de los que por suerte nunca faltan, que le cuente medianamente algunas mínimas cuestiones del Servicio. Para conocer las reglas implícitas del mismo siempre estará la irremplazable experiencia del aprendizaje vivencial, cuando por ejemplo un enfermero lo levante a los gritos para insultarlo por cambiarse de cama, o porque no se levantó para tomar la medicación, o porque no se bañó, entre otras cosas. Otro ingrediente de las lógicas manicomiales: la infantilización del paciente, el maltrato y la humillación.
Recordemos parte del Artículo 19 de la ley 448, citado cuando iniciamos estas crónicas delirantes, “Cuando esta deba llevarse a cabo (la internación) es prioritaria la pronta recuperación y resocialización de la persona.” (5) Creemos que quedó más que claro que es indispensable un cambio, y que este cambio se tiene que dar en un marco de lucha política. No nos alcanza con armar “dispositivos parches” para que el manicomio no parezca un manicomio. Sí, lo es, y lo seguirá siendo mientras no se cumpla la ley. Mientras se sigan silenciando estas prácticas aberrantes. Mientras se movilizan diferentes sectores de Salud Mental, dados los despidos encubiertos de los Directores Dr. Slipak y Dr. Cafferatta, y el Borda sigue haciendo oídos sordos. Mientras afuera hay movimiento, adentro se escucha un silencio cómplice, sepulcral. Tan cómplice que habiendo participado y firmado la misma carta que llevó a estos despidos, los Dres. Picasso y Carofile, miraron para otro lado. Creemos que si no se generan espacios de reflexión y acción concretas frente a tantos atropellos de este Gobierno, y de todos los interesados en que todo siga igual seguiremos conviviendo con el poder y la opresión.

Verónica Hollmann
Psicóloga
vhollmann@hotmail.com

Juan Pedro Iribarne
Estudiante de Psicología UBA


[1] Ley de Salud Mental de la Ciudad de Buenos Aires (448) disponible en http://estatico2.buenosaires.gov.ar/areas/salud/s_mental/archivos/ley448... 448
[2] Franco Basaglia, “La condena de ser loco y pobre. Alternativas al manicomio”, Ed Topía, Bs As, 2008, p. 85
[3] Salud y Subjetividad pag 47
[4] Franco Basaglia, op. cit,  p. 114
[5] Ley de Salud Mental de la Ciudad de Buenos Aires (448), op. cit.

lunes, 2 de noviembre de 2009

¡PELIGRO! CONGRESO DE PSIQUIATRAS PIDE MÁS MEDICACION EN LA INFANCIA

Nueva información transmitida por Juan Pundik, Presidente de la Plataforma contra  la Medicación de la Infancia y el Prozac:
PREPARÉMONOS PARA DEFENDERNOS DE LA AMENAZA PSIQUIÁTRICA

Bajo el lema, ‘No hay salud sin salud mental’ las Sociedades Españolas de Psiquiatría y de Psiquiatría Biológica han reunido en Madrid, del 20 al 24 de octubre del 2009, el XIII Congreso Nacional de Psiquiatría, evento subvencionado por la industria farmacéutica, del que participaron más de dos mil psiquiatras para debatir los últimos avances en prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales.

"Es esencial tener una buena salud mental para poder tener salud", afirmó Jerónimo Saiz, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP), advirrtiendo que "los trastornos mentales constituyen en nuestro país una causa muy frecuente de discapacidad, pérdida de calidad de vida, sufrimiento, aislamiento social, estigmatización y hasta mortalidad por suicidio. Uno de cada seis españoles ha padecido, padece o padecerá un trastorno mental a lo largo de su vida".
José Giner, presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM), explicó que el papel de la psiquiatría en la sociedad actual es cada vez más importante porque influye sobre cualquier dolencia: " La psiquiatría está cada vez más presente. Cuanto mayor es el nivel cultural de la sociedad, mayores son los problemas psiquiátricos".

A pesar del desarrollo en la última década de la investigación en psiquiatría, sería conveniente ahondar aún más en conocer el funcionamiento normal del cerebro. Según Julio Bobes, "tenemos muchos aspectos en neurociencias desconocidos y por tanto consideramos esencial que se dote de más medios de investigación para el conocimiento normal del cerebro y se facilite la investigación de cómo funciona el cerebro y de las diferentes alteraciones que tienen nuestros enfermos afectados de trastornos mentales".




IMPULSAN EN ESPAÑA LA UTILIZACIÓN DE PSICOFÁRMACOS EN NIÑOS



Durante el Congreso se ha desarrollado un Simposio en el que se revisaron los aparentes beneficios y limitaciones que tiene el tratamiento antipsicótico en la población infantil. Aunque en España no se cuenta en estos momentos con datos específicos sobre el uso de psicofármacos en niños, los psiquiatras consideraron necesario aumentar la prescripción de fármacos en la población infantil con trastornos mentales.



La Dra. Mara Parellada, presidenta del Simposio, y que trabaja en el Servicio de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, considera que "en los últimos años ha habido un crecimiento del tratamiento con antipsicóticos en niños y adolescentes, no sólo para tratar patología psicótica, sino también para muchos otros trastornos" advirtiendo que "las indicaciones de las agencias reguladoras no han seguido el mismo ritmo". Reconoció que no obstante se estaba objetivando un creciente uso de los psicofármacos en la población infantil. Agregando que "por un lado, hay estudios que están avalando el uso de psicofármacos en niños y por otro, se está consolidando una mayor confianza en su uso gracias a que disponemos de fármacos con menos efectos secundarios (como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) y por la comercialización de fármacos más seguros (como los nuevos antipsicóticos)". Explicó también que la tasa de indicación de psicofármacos en niños está lejos de aproximarse a la que se registra en otros países avanzados: "en España no hay una sobreutilización de psicofármacos en la infancia, como puede haberla en otras sociedades (como la norteamericana)".
Según los expertos, "tan negativo es tratar de más como de menos; no emplear psicofármacos en niños puede ser imprudente e irresponsable en algunos casos", adviertió esta experta. Uno de los ejemplos más característicos es el de niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH); tal y como reiteran los psiquiatras, arrastrar a lo largo de la infancia y adolescencia síntomas de TDAH sin resolver puede conllevar mayor riesgo de complicaciones a medio-largo plazo, derivados de múltiples fracasos sucesivos, inseguridad, baja autoestima y/o desadaptación.


Tal y como afirma la Dra. Mara Parellada, "los diagnósticos psiquiátricos más frecuentes que se detectan en nuestro medio son los trastornos de ansiedad y los trastornos del comportamiento, en particular el TDAH". Este último es una de las patologías psiquiátricas más prevalentes de inicio en la infancia y es la alteración del comportamiento neuroconductual más diagnosticada en niños de edad escolar. - ".
Según la psiquiatra Parellada ada vez se conocen mejor los factores implicados en el desarrollo de trastornos mentales en niños, lo que también ha motivado una mejora significativa en su abordaje. Su origen depende del tipo de enfermedad psiquiátrica; así, unas dependen más de factores constitucionales (genéticos y de desarrollo cerebral temprano), como la esquizofrenia, el autismo o el TDAH, mientras que otras obedecen más a la interacción de factores biológicos (como el temperamento) y factores ambientales (acontecimientos adversos, relaciones interpersonales tempranas, etc.), como son la ansiedad o la depresión.


Agregó también que aunque los factores sociales influyen en todas las patologías, trastornos como el bipolar, la esquizofrenia o el TDAH dependen en su aparición de influencias más orgánicas o genéticas, afirmando que los expertos apuntan a la escasa disponibilidad de psiquiatras con formación específica para abordar los trastornos mentales infantiles.
Terminó reconociendo que otro déficit por solventar es la falta de estudios realizados específicamente en niños, sobre todo en las fases de desarrollo de los fármacos. Ya que "la investigación se centra fundamentalmente en la población adulta y se busca la aplicabilidad en niños de los fármacos estudiados en personas de más edad. Hay una escasa investigación pensada desde la patología infantil, teniendo en cuenta el cerebro en desarrollo y todos los factores que, tanto positiva como negativamente, puede influir en ese desarrollo".

NO COMMENT



Plataforma contra la medicalización de la infancia
Juan Pundik

Presidente


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lunes, 19 de octubre de 2009

LOS NERVIOS DE MI ÉPOCA


Continuando con la serie de comentarios convertidos en entradas, sumo a este blog uno efectuado en la bitácora de Camilo Ramírez Garza: " Entre broma y broma... la verdad se asoma :

...cuando niño escuchaba atentamene a mi alrededor que todo el mundo sufría de nervios... y ya en la veinteañez me preguntaba ¿ dónde están los nervios? ya nadie hablaba de ellos... pues los hallé en una vitrina cuando los mercaderes venidos de Chicago los estaban remodelando; de ahí en adelante se llamaría strees, estrés, ex-3 - caramba, mi favoritismo por el término anterior no me ha dejado aprender como se escribe la contemporánea palabrita-. Y hoy, a mis treinta y pico, cuando no pude seguir resistiendo el "estres" con feroz rebeldía, experimento en medio del misticismo medieval de los trajines de la tecnología actual, la sensación de que mis ancestros nerviosos partieron un tanto contentos con su nerviosidad, ya que fueron ellos mismos los narradores de sus inquietudes, de sus conflictos, de sus cuitas. Se entendían a ellos mismos a través de sus nervios, hasta excusa para la reunión, para confiar en los otros, para entender la realidad fueron sus nervios. No tuvieron que pasar por la férrea escuela de la normativización psicotécnica de su nerviosidad... ¡vaya! apenas, en este instante comienzo a comprender que no sólo le cambiaron el ropaje al término; han tenido que " re semantizarlo" - valga el terminito post moderno- para hacerlo más rentable. Este insoportable ritmo de vida, es uno de los mercados globales más redituables. Imaginemos un mundo con tilín de paz... pobres señores de los medicamentos, ¡sus pérdidas serían incalculables!

León Plata

martes, 6 de octubre de 2009

TECNÓCRATAS DE LA MENTE

De comentario en comentario he ido armando entradas. Ésta se produjo por dos comentarios que efectué en el blog: " Bernal tiene un blog" respecto de su artículo: "245. La reducción de la verdad a la cifra." publicado el domingo, 4 de octubre de 2009:

TECNÓCRATAS DE LA MENTE


 Los reducidos esquemas del paradigma neuro psicológico bien pueden compararse con la Ingeniería de sistemas, donde los hombres somos máquinas programables, suceptibles de ser modificados mediante un diagrama de flujo. En cierta forma los psiquiatras, neurólogos, psicólogos y médicos en general (no faltará el sociólogo) que apelan al conductismo - ver Skinner-obran como unos tecnócratas de la mente. En cuanto a lo que pensamos los sujetos respecto de ese tratamiento como máquinas , pues, no pensamos mucho; el Tinglado está fuertemente cohesionado y para ello cuentan con efectivos   medios de dominación psíquica de masas. Así que de alguna manera estamos programados para consumir; manipulan el deseo hacia ese objeto mercantil; por eso en vez de cuestionar la estadística neuropsiquiátrica, le ofrecemos el rango de verdad absoluta e incuestionable. Es una de las razones por las cuales el mercado de psicofármacos es hoy en día casi tan redituable como el mercado del petróleo. El círculo se cierra en ese punto de consumo: el sujeto se droga, y al hacerlo aliena su historia; y como no creo que pueda haber sujeto sin historia para narrar, pues la subjetividad desaparece, y he ahí que como autómatas, respondemos.


Los Autómatas, 1907. JOSÉ GUTIÉRREZ SOLANA
 Hablo de la oscura experiencia de un pequeño pueblo del oriente colombiano donde la fluoxetina se vende como pan caliente y sin fórmula en todas las farmacias. Ahora bien, en este municipio, hay un par de psiquiatras y uno de ellos, el más prestigioso, atiende aproximadamente un 60% de los casos de depresión - cuyo número es alarmante- ; digo esto porque precisamente atiende "casos" no personas, y a todos trata por igual: fluoxetina o paroxetina genérica para los pre pago*, y Seroxat o Prozac en las consultas privadas. Por supuesto, no se toma el trabajo de al menos enterarse que cada uno de sus pacientes es único en su subjetividad. Así que este pueblo está dopado, y al menos en unas cuantas personas que conozco, no ha habido mejoría alguna en tres, cuatro y hasta cinco años de tratamiento químico (ha habido empeoramiento). Cómo no hay mejoría, el psiquiatra en vez de reconocer su yerro, receta sustancias más ofensivas: diazepán, por ejemplo. Si la depresión paraliza al sujeto como actor social y laboral, lo que lógicamente se busca es su inserción en esos colectivos sociales; pero los psicofármacos lo aíslan más; lo anula más.
Empero, el autómata sigue marchando a la oficina- perdón, al consultorio- del psiquiatra; de alguna manera lo ha deificado. El psiquiatra es, al menos, un padre protector, que lo "salva" de tener que pensar, o de enfrentarse a sus miedos, a sus dolores, a sus deseos... Aunque sigan sufriendo horrores inefables, los hombres desprovistos de sus significaciones, ven en el psiquiatra y en sus sustancias químicas, la exoneración total del sufrimiento vital, es decir la exención de tener que chocarse consigo mismo.

Captura del film: "Atrapado sin salida" o "Alguien Voló sobre el Nido del Cuco"


" Para redondear" como en asamblea universitaria, comento que en una charla sostenida con una bella psicóloga, quien además de su sensual boca, y fulgurantes ojos, poseía un discurso muy elaborado que le brotaba con la fluidez de una caída libre de agua, ésta me decía, con gesto dictatorial, pero al tiempo con seductora dulzura - cosa que me recordó ipso facto a la enfermera de " Alguien Voló sobre el Nido del Cuco", escrita por Ken Kesey y llevada al cine por  de Milos Forman- que lo primero que sugería a sus pacientes era que dejaran de pensar porque el pensamiento era muy contraproducente. Yo increpé sus ideas , pero esa noche, solo, en mi cama, temí por mi subjetividad...es muy tentador eso de no pensar. La disculpé, haciéndome creer a mi mismo que ella se refería a esos episodios neuróticos donde los pensamientos desbocados, ocasionan terremotos emocionales y entonces el sujeto tiene que ponerle riendas a los mismos.
Pero dormí y desperté más "sensato" y de inmediato, me puse a pensar. Me avergüenzo ahora pensando como seduce eso de no ser sujeto, eso de no pensar, de no actuar... la muerte es muy seductora sin duda alguna...

*En Colombia el sistema de prestación de servicios de salud es controlado por las Entidades Privadas prestadoras de salud ( E.P.S)  cuyo respeto al Derecho Fundamental a la Salud, a diario se pone en entredicho. Popularmente se le conoce como " salud pre-pagada".

jueves, 1 de octubre de 2009

MERCADO NEGRO DEL TRABAJO

Esta entrada es la reproducción de dos comentarios que efectué en el blog "Demócratas Freudianos" hace algunos días, respecto del post: "Reflexiones de un psicoanalista sobre el mundo laboral, a partir de la clínica con pacientes y en organizaciones" escrito por SEBASTIÁN PLUT.


MERCADO NEGRO DEL TRABAJO


Engaños, engaños y engaños, y a la hora del desengaño: frustración, confusión, traición y heridas muy profundas. En Colombia actualmente existe una modalidad jurídica-ilegal (valga la contradicción) mediante la cual el trabajador no lo es en el plano contractual, mientras que en el plano real es un trabajador fuertemente dominado. La cosa es así: con el aterrador desempleo existente, la extraña lógica del discurso cultural-social neoliberal se ha dirigido por medio de argucias fascistas a los desempleados diciéndoles que es mejor ser libre que empleado. Ya no se cuenta con fuerza de trabajo sino con la libre administración del tiempo y talento, de tal manera que se está exento de "pertenecer" a una corporación o a una empresa del Estado, pero ese mismo Estado, melifluo en sus constantes apariciones mediáticas, se muestra conocedor de la necesidad de premiar el esfuerzo individualísimo y el emprendimiento tan sacralizado en la voz del presidente.

Así que el Estado brinda un reconocimiento social a esa competitividad del colombiano (que a estas alturas ya “debería” amar el desempleo, cosa que se comprueba en las marchas gigantescas a favor del “líder” presidente) con la sola firma de parte del desempleado ( profesional o no) de un Contrato de Prestación de Servicios con cualquier empresa o entidad territorial oficial. La “naturaleza jurídica” de tal contrato no es otra sino la libre prestación de los talentos individuales a un proyecto determinado; jurídicamente el contratado libre, no tiene ninguna obligación con un colectivo empresarial sino con uno o más proyectos del mismo, siendo un agente externo, pero "muy libre", tanto que sólo tiene que brindar su valiosa presencia física en las instalaciones de la empresa o del ente territorial pocas veces cada mes. Dista mucho esta figura del papel del tecnócrata que tiene que sacrificarse a plenitud por el bienestar de su sociedad societal jurídica( corporación).

Empero, el prestador de servicios, así como está liberado de jefes permanentes, horarios extenuantes y compañeros aburridos, también se ve liberado de generarle muchas cargas al Estado; está libre de percibir prestaciones sociales, mejoras laborales (que no es un empleado, es un hombre libre), vacaciones, prima de servicios y ni hablar de dignas pensiones - eso en este país ya raya en un ideal romántico-. Ahora que, ese contrato siempre resulta ser fantástico, porque en realidad el libre prestador de servicios se ve obligado por tres, seis o en el mejor de los casos, un año, a soportar la tiranía de decenas de jefes, a sufrir extensas jornadas, a trabajar de seis de la mañana a ocho o nueve de la noche en diminutos cubículos vigilados con cámara, y el resto del día desde la casa. También está obligado jurídicamente a no reunirse con ningún trabajador, a no crear ningún lazo afectivo con empleados u otros libre contratados de la empresa, dentro o fuera de sus instalaciones, a pagar de su bolsillo los accidentes laborales y su afiliación a la Empresa Prestadora de Salud; de esta manera si sufre un resfrío por el aire acondicionado, si se angustia por ser contractualmente libre y esclavo al mismo tiempo, si presenta "desórdenes emocionales" por estar siendo sobreexplotado y tener que dar infinitas gracias al explotador, o si experimenta cualquier tipo de malestar psíquico por estar rodeado de enemigos todo el día, cuidándose al tiempo que cuida la empresa, de cualquier puñalada trapera ... en fin si sucede algo similar, tendrá que culparse a sí mismo e implorar misericordia al sistema pre pago de salud. (Aquí se implora un servicio de salud que uno mismo paga, por medio de acciones jurídicas denominadas "acciones de tutelas").


Depresiones, depresiones, y más depresiones...la fantasía laboral, o la fantasía contractual (en un punto es difícil precisar en cuál de éstas es absorbido el trabajador/ no trabajador ,libre- contratado) van sembrando confusiones, ira, dramáticas bajas de libido, de seguridad en sí mismo, desconsuelo, y en casos graves, “inhibición del deseo”. Por supuesto el Estado del país de las maravillas ofrece soluciones a estas dolencias psíquicas de manera fácil y práctica- sin reparar en realidades causales -como todo en las fantasías culturales neoliberales: psiquiatras, psiquiatras, psiquiatras, fluoxetina. fluoxetina, fluoxetina... y en el mejor de los casos, abogados, abogados, abogados, para efectuar un trueque entre fantasía y realidad, y obtener de un Juez una sentencia que indique que el contrato firmado no era de prestación de servicios sino laboral; pero los miedos campean, y muy pocos contratados le firman el poder al abogado, porque asumen que después nadie querrá contratar sus servicios; que quedarán aún más excluidos de la sociedad colombiana; después de todo estar deprimido o padecer estrés está muy de moda, y es en cierta modo una forma de inclusión. Pareciera que no estar deprimido se "debe" significar como ejemplo de lo que puede ser " un mal trabajador".

Además se interactúa socialmente, es decir se interactúa en el mercado, se hace parte de él, se consume píldoras de la felicidad, luego se hace parte de un circuito económico: doble falaz satisfacción; no cabe duda, las corporaciones transnacionales son muy habilidosas. En suma, el sujeto no es otro que el definido en el discurso marxista del derecho; se es sujeto, en cuanto se circula en el mercado, así ese mercado hoy día sea tan volátil y especulativo.

Sé que en este comentario incurro en no pocas imprecisiones lingüísticas, pero al leer este post, (EL CITADO AL PRINCIPIO) no pude menos que tomarlo como basamento para tratar de elucidar una centésima parte de los vínculos entre "trabajo", y "depresión", en mi tierra, donde la fluoxetina se vende como pan caliente, y los psiquiatras se han convertido en sacerdotes inquisidores.

martes, 1 de septiembre de 2009

Antónimos y sinónimos

Antónimos y sinónimos…

Cuándo por fin entenderemos
Que la Revolución rusa no es la revolución rosa.
Que no es lo mismo solidaridad internacional que intervención foránea.
Que la lucha por la liberación de los pueblos no equivale a actos terroristas.
Que la democracia no es la dictadura -aunque se parezcan-
Que el país de la libertad es el centro imperial
Que la Revolución no es la depravación.
Que decir la verdad no es un acto de insolencia.
Que la moral no es puritanismo,
Que la libertad no es el egoísmo.
Que la sensibilidad no es la depresión
Que los canales privados de tv son todo lo contrario a la libertad de prensa
Que lo dialéctico no es lo maniqueo
Que la post modernidad es la pre modernidad (lo viejo luciendo renovado atuendo).
Que, cuando por despiste se dice que nada pasa es porque afuera los niños están cenando ratas.
Que la seguridad de los poderosos es la inseguridad de las masas,
Que las guerras preventivas son invasiones feroces,
Que el neoliberalismo es el neoconservadurismo,
Que capitalismo y fascismo se llevan muy bien,
Que todo enclave militar es injerencia directa,
Que el amor a la humanidad no equivale a miles matar....


(Esta lista seguirá escribiéndose con el tiempo).
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