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martes, 2 de febrero de 2010

CLINICAS DE CONCENTRACIÓN

Nuevamente  difundo información de El Diván acerca de  las relaciones de la psiquiatría con la dominación política:

Psiquiatría y Nazismo

Reenvio la nota principal sobre la relación entre psiquiatría y nazismo del Dr Daniel Navarro, acompañada de dos subnotas, publicadas hoy en el diario Pagina12. Una es tambien del Dr Navarro, ratificando lo denunciado oportunamente por Verónica Hollmann y Pedro Iribarne, respecto de prácticas manicomiales en el Hospital Borda, y que diera lugar a la inmediata "expulsión" de ambos, del hospital, y la segunda, del Dr Raul Zaffaroni (miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación), haciendo aportes sobre la nota principal.
Angel B.
Psicología|Jueves, 10 de diciembre de 2009

Relaciones entre psiquiatría y nazismo
Clínicas de concentración
 El autor examina cómo los campos de concentración y de exterminio, lejos de ser una irrupción de la barbarie en la civilización moderna, tuvieron su fundamento en desarrollos científicos prevalentes y cómo encontraron brazos ejecutores en profesionales de la medicina y, particularmente, de la psiquiatría.
Por Daniel Navarro *
Para desarrollar el concepto de “vida indigna de ser vivida”, en pos de una política eugenésica, el nazismo se valió de la lógica científica, en cuyo marco teórico se legitimaron las esterilizaciones y la eutanasia de los “anormales”. Esta lógica científica establece categorías clasificatorias propias del biologicismo (positivismo) como “asocial”, “degenerado”, “anormal”. Las consecuencias conducen a la segregación y en ocasiones al asilamiento. Michel Foucault señala un claro vínculo entre la teoría biológica del siglo XVIII y el discurso del poder. El evolucionismo –entendiendo como tal un conjunto de ideas que incluyen las jerarquías de determinadas especies, la lucha por la vida de las especies, la selección natural, que elimina a los inadaptados– en el siglo XX sirve para transcribir en términos biológicos el discurso político, para ocultarlo en un ropaje científico y, fundamentalmente, como una manera de pensar las relaciones de la colonización, la necesidad de las guerras, la criminalidad, los fenómenos de la locura y la enfermedad mental, la historia de la sociedad con sus diferentes clases. En definitiva, el evolucionismo se convirtió en un pensamiento único, que invadió la medicina y el derecho.
A su abrigo se construyeron la criminología y la medicina legal, donde el positivismo se constituyó como cuerpo científico e ideológico pleno. Los positivistas van a ocupar las cátedras de medicina legal en las facultades de medicina, controlando de esa manera la formación ideológica de los médicos legistas y por ende de los diversos cuerpos médicos forenses de los aparatos judiciales. Señala Foucault que la psiquiatría necesita destacar el carácter específicamente peligroso del loco. Para funcionar le fue preciso establecer la pertenencia esencial y fundamental de la locura al crimen, y del crimen a la locura. Esta pertenencia es una de las condiciones de constitución de la psiquiatría como rama de la higiene pública.
La psiquiatría, entonces, se constituye como saber científico específico encargado de diagnosticar los probables peligros sociales que acarreaban los enfermos mentales; de allí su necesidad de unir enfermedad mental y peligrosidad, ubicándose como saber técnico indispensable para el funcionamiento y el orden social. Propone que todo portador de una anormalidad es también portador de un peligro para la sociedad: se requieren entonces instrumentos para limitar y cercar este peligro, y surgen las instituciones destinadas al alojamiento de los anormales: manicomios, cárceles, institutos de menores. En esta asignación de tareas, la psiquiatría va a ocupar un lugar de importancia en proveer funcionarios del control social.
Paralelamente a la construcción social del loco como sujeto atávico y peligroso, se constituye el modelo de la peligrosidad, que será utilizado para el “diagnóstico” de la peligrosidad de “locos”, “niños anormales”, “vagabundos” y todo aquel que ponga en peligro el orden social establecido.
Giorgio Agamben sugiere: “El campo de concentración es el paradigma mismo del espacio político en el punto en que la política se convierte en biopolítica y el homo sacer se confunde virtualmente con el ciudadano. La pregunta correcta con respecto a los horrores del campo no es, por consiguiente, aquella que inquiere hipócritamente cómo fueron posible en ellos delitos tan atroces en relación con seres humanos; sería más honesto, y sobre todo más útil, indagar atentamente acerca de los procedimientos jurídicos y los dispositivos políticos que hicieron posible llegar a privar tan completamente de sus derechos a unos seres humanos, hasta el punto de que realizar cualquier tipo de acción contra ellos no se considerara ya como un delito” (Homo Sacer, I; Editora Nacional, Madrid, 2002).
Los nazis llevaron adelante un programa eugenésico elaborado por médicos ávidos de clasificar y diagnosticar rasgos humanos interpretados como anormales. El destino de los clasificados sería la exclusión y la eliminación. El marco jurídico convirtió lo atroz en legal. Muchos médicos nazis lograron eludir la acción de la Justicia y continuaron ejerciendo posteriormente su profesión. Por ejemplo, Carl Vaernet, quien, concluida la guerra, logró escapar con ayuda de los gobiernos danés y británico y vivió en la Argentina desde 1950 hasta su muerte, en 1965.
Vaernet instaló una clínica en la calle Uriarte, del barrio porteño de Palermo, dedicada a la “curación de homosexuales”. Allí realizó tratamientos a numerosos adolescentes cuyos padres no admitían sus inclinaciones sexuales: les insertaba en la ingle una glándula artificial, metálica, que segregaba dosis constantes de testosterona, en la expectativa de cambiar la orientación sexual del sujeto.
La medicina nunca analizó profundamente y con suficiente espíritu crítico su responsabilidad en la génesis de los conceptos biopolíticos del nazismo; algunos pocos médicos alemanes muy involucrados en prácticas homicidas fueron juzgados y condenados, y de esa manera se cerró la discusión.
Señala Agamben: “Es importante hacer notar que, contrariamente a un difundido prejuicio, el nazismo no se limito simplemente a utilizar y a distorsionar para sus propios fines políticos los conceptos que le eran necesarios; la relación entre la ideología nacionalsocialista y el desarrollo de las ciencias sociales y biológicas del momento, en particular de la genética, es más íntimo y complejo, y a la vez inquietante. Lo que aquí nos interesa especialmente es, sin embargo, que en el horizonte biopolítico que es característico de la modernidad, el médico y el científico se mueven en esa tierra de nadie en la que, en otro tiempo, sólo el soberano podía penetrar”. 
El campo de concentración no fue una excepción al Estado moderno, sino que el estado de excepción está en la base de las políticas concentracionarias. La política occidental se funda en la construcción de un sujeto a excluir, eliminable. En este sentido, la medicina se constituye como aliado indispensable para llevar adelante la biopolítica de nazismo y de todo Estado moderno. Al contribuir al diseño del sujeto a excluir, la medicina se convierte en una herramienta fundamental en la construcción de la sociedad, adquiriendo un carácter profundamente ideológico. Su saber científico será puesto al servicio del Estado Nacionalsocialista para la elaboración de un aparato que sustente y justifique acciones de la más diversa índole, incluso y fundamentalmente policiales, penales y represivas. Especialmente la psiquiatría y la genética se constituyen como un saber que aporta la base científica para la exclusión de aquellos sujetos indeseables para la sociedad, los anormales. Bajo el nazismo, la medicina se convierte en auxiliar del poder, a los efectos de seleccionar a los sujetos que van a ser excluidos e eliminados. Muchos médicos alemanes participaron activamente en la planificación, diagramación y puesta en marcha de los asesinatos de niños indefensos, enfermos mentales, judíos, gitanos y todo aquel que fuera catalogado como anormal, peligroso, impuro de raza aria, criminal, delincuente, homosexual, adversario político, esquizofrénico, psicópata, profanador de la raza, antisocial, testigo de Jehová.
En el hospital de Steinhof, en Viena, se internaba a niños enfermos o “asociales”. Recibían tratamiento psiquiátrico o eran sometidos a experimentos científicos. Después de la liberación de Viena por los aliados, se descubrieron en Steinhof cientos de frascos con los cerebros de los niños asesinados, caratulados con el nombre de cada víctimas, la patología que padecía, las fechas de nacimiento y de muerte.
Indeseables
El programa de eutanasia, iniciado en los institutos psiquiátricos, fue puesto en pausa cuando el personal y las cámaras de gas que allí funcionaban fueron trasladados a las nuevas instituciones de exterminio: los campos de concentración. Los campos de concentración eran centros de aniquilamiento de sujetos “indeseables”, pero también centros de investigaciones médicas, auspiciadas por las principales universidades alemanas.
Así como el ingreso en el programa de eutanasia se iniciaba con el diagnóstico de una enfermedad psiquiátrica –que incluía al paciente en la categoría de “vida indigna de ser vivida”–, el ingreso al campo de concentración se producía a partir de un cúmulo de clasificaciones –que asimismo incluían a la persona en la “vida indigna de ser vivida”–, entre ellas las de “judío” o “gitano”, a las que se asignaban características atávicas. Al llegar al campo, los prisioneros eran recibidos y clasificados por personal médico, de acuerdo con su capacidad para el trabajo; los niños y ancianos eran destinados inmediatamente a las cámaras de gas, por improductivos; los adultos sanos eran remitidos al campo de concentración propiamente dicho.
La muerte de los pacientes en los institutos psiquiátricos, así como de adultos y de los prisioneros en el campo, se producía por la sobremedicación, el hambre, las infecciones, las investigaciones científicas a las que eran sometidos, o las cámaras de gas. En los campos predominaba el factor de aniquilación directa, pero también se ejercía la experimentación sobre los cuerpos de los prisioneros. En ambas instituciones, los médicos eran los encargados de dirigir las investigaciones, prescribir determinados tratamientos o indicar la muerte. Luego de la muerte, los cuerpos de los pacientes psiquiátricos, como los de los prisioneros del campo, eran estudiados por destacados científicos, preocupados por descubrir las alteraciones anatómicas específicas de la víctima, de acuerdo con la categoría que hubiera determinado su inclusión en el programa de eutanasia o su ingreso al campo. Tales estudios revestían un interés fundamental para la medicina alemana a los efectos de convalidar sus teorías biologicistas y eugenésicas.
El programa de eutanasia y el campo de concentración fueron fuentes inagotables de víctimas, de niños y adultos disponibles para la investigación, de cuerpos a los que se podía estudiar vivos o muertos, según el interés del investigador. Los médicos del hospital o del campo elaboraban los proyectos de investigación que proponían a las autoridades alemanas, y que en su mayoría estaban destinados a la confirmación de las teorías nazis sobre higiene racial.

* Médico legista. Psiquiatra. Texto extractado de Psiquiatría y nazismo: historia de un encuentro, de reciente aparición (Ed. Madres de Plaza de Mayo).
“Pacto de silencio”
Por D. N.
La notas “Infierno en el Borda”, de Verónica Hollmann y Juan Pedro Iribarne –publicada en Página/12 el 29 de octubre pasado– y “De eso no se habla, y menos en un diario” --que fue tapa el 10 de noviembre-- describen muy bien el servicio de admisión del Hospital de Salud Mental J. T. Borda. Trabajé en ese servicio desde 1997 hasta 2004, cuando el actual jefe de servicio me cambió la llave de mi oficina por pertenecer a un movimiento de defensa de los derechos de los pacientes psiquiátricos –el Movimiento Antimanicomial, con sede en la Asociación Madres de Plaza de Mayo–, lo cual resultaba incompatible con trabajar en ese servicio.
Efectivamente existen prácticas corporativas que imponen el castigo si se rompe el “pacto de silencio”. Han querido echarme del Hospital Borda, pero todavía resisto allí. Me alegra que hayan quedado al descubierto prácticas fascistas. 

Positivismo, eugenesia y política

“Clases peligrosas”
Por Raúl Zaffaroni *
No se trata de que la psiquiatría y la medicina aportaran algo concreto al nazismo: todo lo contrario, el nazismo es expresión de una ciencia dogmatizada, de un positivismo pobre en argumentos pero eficaz a la hora de revolver las tripas de las multitudes. Los crímenes del nazismo no fueron más que culminación de la senda indicada por el positivismo, seguida hasta sus últimas consecuencias. La Revolución Industrial había llevado al poder a una clase de industriales, comerciantes y banqueros que se concentraron en las ciudades, junto a muchos más que llegaban a ellas en límites de subsistencia, generando situaciones de extrema tensión y violencia como resultado de la simultánea acumulación de riqueza y miseria en el reducido territorio geográfico. Se concentraban los que tenían mucho y los que tenían algo junto a quienes no tenían nada. Los últimos se volvían peligrosos. La policía aparece como institución indispensable para la defensa de los primeros.
Se comienza a hablar de “clases”: el término aparece vinculado a los carenciados de las ciudades, pero no por el lado de los revolucionarios, sino de los poseedores, que llamaron a esos carenciados “clases peligrosas”. En 1838, diez años antes del Manifiesto Comunista, el Instituto de Francia convocó a un concurso sobre las clases peligrosas. Lo ganó el comisario Frégier, que publicó su libro en Bruselas dos años más tarde (Des classes dangereuses de la population dans les grandes villes). Es un libro teóricamente pobre, porque la policía, aunque no tenía poder, no tenía discurso. Como el poder sin discurso no se mantiene mucho, los policías deben pedirlo, y quienes gustosos se prestan a aportarlo son los médicos, que desde el siglo XVI, con Wier reclamando a las brujas, miraban con codicia la cuestión penal. De este encuentro entre médicos y policías surge el mayor impulso del positivismo disciplinante en las ciudades.
Los médicos de locos –marginados por ocuparse de semejantes seres recluidos en infectos recintos– adquirieron prestigio social al pasar al papel de astros centrales en los grandes procesos. Los juristas, que primero les habían opuesto cierta resistencia (se disputaban las cabezas de los guillotinados en París), terminaron plegándose a su discurso. Pero la síntesis justificante de la hegemonía de los industriales, comerciantes y banqueros, y también del neocolonialismo, la llevó a cabo un ingeniero de ferrocarriles: Herbert Spencer. Todo evoluciona por catástrofes, planteó: triunfan los más fuertes y así se reproducen éstos y mejoran las razas, mientras sucumben los más débiles, cuya supervivencia haría que la raza involucionara y desapareciera. En esta línea trabajaron los antropólogos que legitimaron los genocidios neocolonialistas; entre éstos, uno de los más terribles fue, en la entrada del siglo XX, el de Leopoldo II de Bélgica en el Congo, que acabó con más de dos millones de seres humanos. Hoy tiene un museo y monumentos ecuestres en Bruselas.
Las clases peligrosas se asimilaron a los neocolonizados: eran salvajes regresivos que surgían por accidentes de la naturaleza entre las razas superiores: el loco moral de la psiquiatría inglesa; el delincuente nato de Cubi y Soler y, después, de Lombroso; el mestizo degenerado de Morel; los mestizajes que neutralizaban la raza superior de Gobineau.
La lógica era: hay que neutralizar a los inferiores para que no se reproduzcan y hagan desaparecer a los superiores; hay que impulsar el avance de los superiores y esterilizar a los inferiores. Galton le dio forma de ciencia con su “eugenesia”, pero se asombró –y asustó– cuando los norteamericanos la tomaron en serio y las sociedades de criadores de vacunos y caballos con veterinarios a la cabeza, y apoyados financieramente por fundaciones prestigiosas, comenzaron a aplicarla a los humanos; a partir de 1907, la convirtieron en ley. Se reprodujeron las leyes de esterilización y las prohibiciones de los matrimonios mixtos en los Estados Unidos, pese a que el pobre Galton declaraba que lo suyo eran hipótesis necesitadas de demostración. Miles de personas fueron esterilizadas: delincuentes, malformados, sordomudos, psicóticos, ciegos, toxicodependientes, débiles mentales, epilépticos. En Europa, países nórdicos y algún cantón suizo copiaron las leyes.
La eugenesia alemana estaba en pañales; los norteamericanos le transfirieron sus conocimientos científicos y financiaron sus primeros institutos. Los alemanes volvían muy contentos de sus viajes a los Estados Unidos y afirmaban que los negros estaban sobrerrepresentados en las prisiones norteamericanas porque el Estado les exigía un esfuerzo que no estaban en condiciones biológicas de realizar. En Mein Kampf se afirma que el único país que tiene una política poblacional racional son los Estados Unidos.
La consecuencia no podía hacerse esperar dentro de la propia Europa. Manipularon la ciencia médica para legitimar la explotación neocolonial y la sagrada ciencia –convertida en verdad dogmática– los llevó a que no pudieran discutir ni poner en duda su propio invento. Europa se enroscó dramáticamente en sus propias mentiras antropológicas. Las atrocidades cometidas en otras latitudes acabaron cometiéndose en su propio interior. Después de perder el respeto a la persona en sus colonizados, no podían tardar en perderlo entre ellos mismos. Los monstruos de esta razón son la creación de una gran mentira científica elaborada para explotar al resto del planeta en un festival de soberbia genocida.
Los cerebros de los niños asesinados, guardados durante sesenta años como material para la investigación, son el producto de la indiferencia y la irreflexión de sus ascendientes ante el extremo sufrimiento de otros pueblos del mundo y de la introyección de las mentiras de la ciencia que los legitimaba.
Alemania no fue potencia colonialista y tampoco lo fue el Imperio Austrohúngaro. A ambos se les negó la oportunidad de explotar en provecho propio a otros pueblos, pero asimilaron las mentiras de la ciencia colonialista y siguieron su lógica a la hora de conquistar poder: pero lo hicieron a expensas de los otros pueblos europeos y no contra los africanos, asiáticos o americanos. El nazismo no fue otra cosa que el neocolonialismo practicado dentro de Europa, conforme los principios de la misma ciencia colonialista. Debían someter a los pueblos inferiores, utilizar como mano de obra a quienes estaban en condiciones de servirles, eliminar a los que eran inservibles, y en el interior de su país también debían liberarse del riesgo de que los inferiores pudiesen reproducirse; ellos destinarían los esfuerzos a la reproducción de los más fuertes, se descargarían del lastre y del costo de mantener a los inútiles. Y, cuando la guerra exigió el máximo de esfuerzo, las razones económicas llevaron estos crímenes al paroxismo.
El psiquiatra alemán Ernst Kretschmer fue maestro del español Juan Antonio Vallejo Nágera, médico jefe de investigaciones psiquiátricas de los campos de concentración después de la masacre civil y dueño de la psiquiatría franquista hasta su muerte en 1960. Vallejo Nágera asumió las tesis lamarckianas: el ambiente hace y modifica al ser humano (curiosamente la misma tesis de la biología stalinista). En función de ella, no mataron a los niños en los campos de concentración franquistas, sino que los entregaron a familias sanas, es decir, católicas y, por supuesto, falangistas. Un puente que alguna vez será menester investigar permitió la llegada de este pensamiento hasta nuestras tierras.

* Profesor en el Departamento de Derecho Penal y Criminología, Universidad de Buenos Aires. Miembro de la Corte Suprema de la Nación. El texto forma parte del prólogo a Psiquiatría y nazismo: historia de un encuentro.

martes, 10 de noviembre de 2009

CONTRATIEMPO


VARGAS VILA
En 1921 escribía José María Vargas Vila en el prefacio de su libro: "En las Zarzas del Horeb" que si todavía fuera capaz de sentir orgullo, este sería producido por su "visión profética", en cuanto sus vaticinios, vertidos en  el mismo título que se publicara en 1913, fueron cumplidos por la Historia. Desde luego, nada más lejano de la superchería de su tiempo- ¿el nuestro?- que su cáustica visión intelectual, la que lo llevaba a rasgar las mordazas  de su principio de siglo -¿el nuestro?-. Ojos, bocas, extremidades estaban atados por rollos de asépticas  veleidades, y afectos masoquismos que momificaban la conciencia de lacayos y esclavos; los mismos que  amaban a sus crueles amos y depreciaban a  quienes  intentaban quitarles las vendas de sus cuerpos y espíritus. Denunciar la opresión y sus mentiras blandiendo por espada la palabra y la verdad  social, era una misión peligrosa en grado sumo, y quien se arrojara a esas batallas, corría el riesgo de morir, o de ser tratado como orate. En el tiempo de Vargas Vila el único estado de lucidez válido era vivir arrodillado  -¿nuestro tiempo?- “...el equilibrio perfecto está en ponerse de rodillas” pág 16.

A un paso del 2010, sorprende  el  tino de las predicciones de Vargas Vila; una muestra de su depurada ironía así lo indica:
...no amar la tiranía es rebelarse contra la humanidad;
No tener los vicios de su época, es estar fuera de su época y contra su época;
He ahí un revolucionario arcaico;
La Libertad ha pasado de moda;
Y, la Dignidad también;
(...)
¿la Virtud?
no hablemos de utopías;
no hay más Virtud que el Éxito;
la era de las ideas ha pasado;
vivimos en la era de los intereses;
el pensamiento, esa es otra utopía romántica;
no hay grande sino el vientre;
el Mundo es una enorme digestión;
esa es la Vida;
¡paso a los estomacales!
¿No  son esos episodios culturales  experimentados  en la actualidad? El orgullo de los mentores de falacias campea sobre la realidad política, anclado a las revoluciones tecnológicas como única argucia para decorar textos universitarios  con los que los pseudo intelectuales obtiene preseas de parte de las Corporaciones que los patrocinan, elevándolos a la categoría de tecnócratas académicos; se trata del orgullo posmoderno.

¿ y dónde está esa trascendida modernidad, si seguimos sujetos al malestar cultural premoderno? De la época de Vargas Vila es factible predicar que la modernidad aún no se instalaba en Colombia, ni siquiera en sus ciudades; y que uno de las predicciones que él arroja: la Revolución Bolchevique, fue el plano político global que le abrió las puertas años después. La Reforma ideológica de la Constitución Política de 1886, orquestada por vientos liberales  en el año 1936 da buena cuenta de ello. Algunos vinculan el surgimiento de la modernidad en Colombia con los procesos de industrialización de mediados del siglo XX, y hay algunos teóricos descarados que  ya nos ponen en la cima de la posmodernidad. Pero en algo tienen razón; si bien la posmodernidad no es asible en  los terrenos de la realidad, el “posmodernismo” como patrón cultural anclado al desarrollo del modelo económico neoliberal, sí existe, aunque lejos esté de corresponderse con las  ideas, luchas, utopías,  “Virtudes” -en términos Vargasvilescos-; en suma, con las respuestas  sociales, políticas y culturales  que demandan las injusticias sociales  derivadas de la imposición del mismo modelo neoliberal. Esquizofrenia cultural le llamaría Dostoievsky  y neurosis social le apodaría Michael Schneider. Ello es el posmodernismo : luchar a muerte contra el sistema consumiendo enlatados en un supermercado, o acudir al neo chamán para purificar la culpa de pensar mal, o  consumir la píldora de la felicidad ( antidepresivos) para creer que  todo marcha bien, afuera y adentro.

Esclavitud contemporánea  travestida en pueriles entelequias libertarianas. (El libertarianismo consiste en querer privatizarlo todo, es la máxima cumbre del individualismo como propuesta cultural). Con esto deambulamos como autómatas  por nuestro tiempo. -¿nuestro tiempo?-

Así que en estos tiempos posmodernos  vivimos situaciones de opresión y exclusión muy similares a las que vivió Vargas Vila, y esto sólo parece indicar una cosa: que todo los “ neo” es lo viejo; que la posmodernidad, es en esencia,  como lo anotara Terry Eagleton: lo premoderno. Vargas  Vila vaticinó nuestro tiempo, luchando contra el suyo; ¿no es entonces  urgente y necesario luchar contra el nuestro para  iluminar las tinieblas medievales que nos ciegan?
“si yo fuera capaz de sentir orgullo, lo sentiría ante el poder de visión profética, que caracteriza este libro en cuyas páginas tiembla un tropel de veredictos que se cumplieron”
Prefacio de: “En las Zarzas del Horeb”  VARGAS VILA, 1921
*Obras Completas J.M. VARGAS VILA-VOLUMEN12 ,Editora Beta,Editorial Bedout; Medellín, Colombia.1973

jueves, 21 de mayo de 2009

Más informes sobre abuso infantil con psicofármacos

Más sobre la aberrante administración de psicofármacos a niños. En Argentina algunas farmacéuticas distribuyen folletos en colegios invitando a usar metilfenidato (droga que conocemos mejor por su nombre comercial: ritalin) en una suerte de campaña publicitaria por demás anti ética. Empero, en el país austral se he iniciado un profundo debate sobre la medicación innecesaria, los intereses económicos en juego y los efectos adversos del uso generalizado del psicofármaco para niños, tanto en la salud física y psíquica de los menores abusados (drogar a un menor cuya única prueba de que padece un trastorno es que no atiende a clase, debe llamarse, así, a secas: ABUSO INFANTIL) como en la sociedad en general. Un abogado ya incoó una acción jurídica para tratar de frenar la violación de los derechos de los niños, a quienes con metilfenidato (alias ritalin) les están impidiendo un sano y equilibrado desarrollo afectivo, emocional e intelectual.

A continuación se trancribe una Artículo al respecto aparecido en la web: POTLATCH

Síndrome de déficit de atención: sobremedicación
El aumento de los casos de niños en edad escolar que son derivados por el Síndrome de Déficit de Atención (ADD) en Argentina para un tratamiento farmacológico preocupa a pediatras, psicólogos, psicopedagogos y psiquiatras quienes piden mayor control por parte del Estado, consignaron fuentes médicas. "Alertamos varias veces sobre el incremento de sobrediagnósticos de ADD en niños en edad escolar y preescolar por parte del personal docente y, como consecuencia de ese hecho, de la sobremedicación de metilfenidato -la droga empleada en esos casos- en los niños", denunció a la agencia Télam Silvia Morici, de la Sociedad Argentina de Pediatría.

La psicóloga, quien integra el Comité de Salud Mental y Familia de la SAP, aseguró que "estamos ante un problema grave, del que son concientes la mayor parte de los profesionales de la psicología y muchos pediatras y neurólogos".

Por ese motivo, "el año pasado acordamos un documento que fue presentado ante el Ministerio de Salud de la Nación en el que reclamamos que se profundice en el estudio del síndrome, se alerte por los sobrediagnósticos de ADD y por los efectos secundarios de la medicación, así como las conductas adictivas que producen en los niños", señaló Morici.

Por su parte, la especialista Alicia Gamondi, quien coordina un posgrado de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires (APBA) y la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) opinó que la tendencia "responde a la tendencia de encuadrar al chico dentro de lo que exige el sistema mediante la medicalización de la infancia y obedece a una corriente norteamericana que beneficia a los laboratorios y que en la actualidad es resistida por los especialistas europeos", explicó Gamondi.

"La sobreexigencia de padres sobre sus hijos y la presión escolar de alto rendimiento que se repite en colegios de todo el país es uno de los contextos donde germina esta tendencia", puntualizó la psicóloga.

"Los pediatras empezaron a ver que el metilfenodato no sólo no solucionaba la (conducta) conflictiva del niño en la escuela sino que produce trastornos endocrinológicos, glandulares, cardíacos, entre otros trastornos, como insomnio y depresión", dijo Gamondi.

Según relató la especialista, "muchos docentes y personal de gabinete de algunos colegios diagnostican sin estar facultados y los padres ven en esta opción de tratamiento la resolución de un aspecto sensible para ellos: "los miedos ante el éxito o fracaso de sus hijos y al riesgo de quedar excluidos del sistema".

Por su parte, Irene Loyácono, directora del Centro de Terapia con Enfoque Familiar (CETEF), aseguró que "la falta de atención es un síntoma que puede aparecer por distintos motivos o responder a distintos cuadros clínicos, por eso, tratarlo como si respondiera a una sola causa no es más que una aberración".

"Existen trastornos de desarrollo neurológico que originan hiperactividad, comportamiento impulsivo y problemas de atención y se indica un tratamiento psicotrópico pero no es el caso de la mayoría de los chicos", dijo Loyácono. "Los laboratorios mandan cartillas a los colegios para crear la demanda de psicofármacos", aseguró Loyácono.

En este sentido, ayer se conoció una demanda para que se prohíba el suministro de psicofármacos a niños en establecimientos educativos de nivel preescolar y primario, que fue presentada ante la justicia en lo contencioso administrativo.

La demanda, presentada por el abogado Gregorio Dalbón "en nombre de un grupo de padres", consignó que "actualmente" y en "diferentes institutos educativos nacionales de nivel preescolar y primario" a los alumnos que "no atienden en clase" se les hace un diágnóstico "carente de verdadero rigor científico" y se los medica "con drogas de uso legal para cuadros complicados de salud".

viernes, 27 de marzo de 2009

Lucha de Juan Pundik

Supongo que al Presidente de la Plataforma contra la Medicación de la Infancia, Juan Pundik no le molestará que se reproduzca en este blog su dicurso ante el parlamento Europeo, a través del cual solicita que se excluya como potenciales consumidores del Prozac, a los menores de edad. Es una forma de sumar a su lucha , que es en parte, la que se trata de expresar en este espacio. De hecho ya se había publicado un post con fragmentos del documento que nos atañe y son más de 200 blogs los que han colaborado con la iniciativa de Pundik. Desde este blog cualquier persona también tendrá la oportunidad de conocer la problemática de la medicación con antidepresivos, y sumarse directamente las voces para que cesen los atropellos contra los Derechos del Niño, a través del correo de Pundik: jpundik@arrakis.es .

Estimados amigos:

A raíz de un dictamen favorable de EMEA (Agencia Europea del Medicamento) de junio del 2006 para la utilización del PROZAC (fluoxetina) en niños solicitado por su fabricante los laboratorios Lilly, y vistas las reacciones adversas sobre las que el prospecto del propio laboratorio advierte, constituí mediante convocatoria por correos electrónicos una PLATAFORMA CONTRA LA MEDICALIZACION DE LA INFANCIA, y reunidas suficientes firmas, me dirigí en junio del 2006 al Presidente de la Comisión Europea, Don Jose Manuel Durao Barroso, solicitándole que no avalara con su firma el dictamen de EMEA.

Al no recibir acuse de recibo ni respuesta, reiteré el texto hasta que a la 5ª reiteración recibí una respuesta que le había sido encomendada, no a los responsables de Salud Pública y Defensa del Consumidor, sino a Don Martin Terberger, Jefe de Unidad de Productos farmaceuticos de la Dirección General de Empresa e Industria, lo cual me pareció el colmo de lo descarado. De todo esto dí cuenta al entonces Presidente del Parlamento Europeo, Don Josep Borrell, que dió curso oficial a mi queja sobre falta de TRANSPARENCIA EN LA COMISIÓN EUROPEA.

Con fecha 25.10.07 recibí correo de Alina Vasile, Secretaria del Comité de Peticiones del Parlamento Europeo, informándome que la Comisión se reunía el 22.11.07 a las 17 horas para considerar el informe de la Comisión Europea y mi solicitud, y me invitaba a hacerme presente y pronunciar un alegato.

A pesar de que no era mi primera visita a Bruselas, un recorrido exploratorio al edificio del Parlamento Europeo en donde estaba citado para las 17 horas me permitió comparar el enorme contraste entre la antigua capital de esta hoy conmocionada y escindida Bélgica, con su catedral y sus monumentos y los rascacielos de la gigantesca burocracia europea. La visita me permitió entrever lo que pagamos los europeos para mantener este pacífico ejército que salvaguarda nuestra democracia que, aunque corrupta, es la atenta vigía y custodia de nuestros derechos y libertades.

Vuelto ya a la sede del Parlamento, fui recibido en la entrada por una secretaria de la Comisión de Peticiones que me colocó la tarjeta de identificación para atravesar los sistemas de seguridad del imponente Sancta Sanctorum. Entramos a la Sala de la Comisión. No me esperaba el enorme hemiciclo de tipo parlamentario. Arriba, quince cabinas para los traductores simultáneos. En cada cabina, varios traductores. Es la Sala de una de las Comisiones que funcionan durante todo el día. Los escaños delanteros para los europarlamentarios y representantes de organismos acreditados, los de atrás, para los peticionantes. Cascos para la traducción. Presidente polaco, secretarios varios de este melting pot que ha venido preparando nuestro convivenciable mestizaje desde hace miles de años atrás.

Los peticionantes anteriores venían de Irlanda a quejarse de sus corruptos ayuntamientos, que para saltarse las normas europeas sobre prevención medioambiental y protección de yacimientos arqueológicos e históricos en la construcción de presas y carreteras, dividían sus proyectos por partes de manera tal, que por ser entonces varios proyectos pequeños, estaban exentos de cumplir con los reglamentos e investigaciones pertinentes. El Ayuntamiento de Cork se había llevado por delante yacimientos arqueológicos y cementerios para construir carreteras. El de Tara había construido una presa sin estudios medioambientales. Acusaban a sus ayuntamientos de constituirse en juez y parte y de violar el ordenamiento jurídico que no le permite ser juez y parte, argumento al que me remití posteriormente, ya que la Agencia Europea del Medicamento también violaba esta tradición jurídica al permitir a los laboratorios ser jueces y partes en las autorizaciones de sus productos.

Llegó mi turno, y pronuncié mi alegato:

Excelentísimos señores eurodiputados de la Comisión de Peticiones del Parlamento:

Vengo a solicitar vuestra intervención para que este Parlamento:

1º. Vete o derogue la Decisión C(2006) 3842 que autoriza la administración de Prozac (fluoxetina) a niños y adolescentes menores de 18 años concedida por la mera petición del fabricante del producto, los Laboratorios Lilly.

2º. Derogue el artículo 6 del Reglamento de la Comisión Europea que permite un funcionamiento anómalo y ajeno a nuestro orden y tradiciones jurídicas como lo es el delegar en el solicitante de la autorización la investigación sobre los beneficios de la medicación por él producida, de sus contraindicaciones y posibles efectos adversos.

3º. Abra una investigación sobre la validez científica de las autorizaciones concedidas por la EMEA a los productos medicinales mediante este aberrante procedimiento.

4º. Establezca un ordenamiento jurídico transparente mediante el cual las autorizaciones para la administración de las sustancias medicinales se concedan mediante estudios, pruebas e investigaciones realizadas por organismos que sean garantía de independencia de la industria farmacéutica.

Es innumerable la cantidad de estudios e investigaciones publicadas en los últimos años que establecen que el enorme aumento del uso de antidepresivos que incrementan los niveles de serotonina, y que son administrados a menudo en combinación con otros fármacos, que también elevan esos niveles, constituyen una amenaza para la salud y la vida del paciente. Estudios e informes que me he ocupado de enviar, y de los cuales la Comisión Europea no ha tomado conocimiento, considerando válido el solo informe del laboratorio fabricante.

Se está concediendo a los profesionales médicos autorización para decidir cuáles de nuestras ideas o conductas deben ser rotuladas, diagnosticadas, tratadas, medicadas e incluso drogadas con el beneplácito de la Comisión Europea. El sistema democrático, tan trabajosamente conquistado, corre el riesgo de estar dando paso, muy veladamente, a un nuevo tipo de estado totalitario que pretende clasificar a niños y jóvenes en adictos, angustiados, depresivos, fóbicos, anoréxicas, bulímicas, atacados de pánico, bipolares, asmáticos, epilépticos, hiperactivos, etcétera; y someterlos a medicaciones segregacionistas y minusvalidantes, que borran de un plumazo los derechos y libertades individuales, por cuya conquista han luchado e incluso sacrificado sus vidas generaciones enteras de seres humanos que sentaron las bases de la sociedad democrática en la que vivimos.

Vengo a comparecer a Bruselas ante esta Comisión de eurodiputados del Parlamento Europeo en representación de la Plataforma contra la medicalización de la infancia, que cuenta ya con mil adhesiones, para defender la dignidad humana, la libertad, la democracia y los derechos del hombre, y en particular de las futuras generaciones, que están corriendo el riesgo de ser reemplazados por los derechos del mercado representado por las multinacionales.

Muchas gracias por la oportunidad que me habéis brindado de presentar este alegato y esta solicitud.

Las peticiones anteriores habían provocado escasas intervenciones de los europarlamentarios presentes. La mía produjo la multitudinaria demanda de pedidos de palabra. Dos para defender las bondades del Prozac, la confianza en las investigaciones del laboratorio fabricante, la responsabilidad de los médicos que debían administrarla, y la responsabilidad de la Comisión Europea. La mayoría de los europarlamentarios utilizó los datos de mi presentación para cuestionar la administración de antidepresivos en infancia y adolescencia.

Una joven representante de la Comisión Europea defendió la posición de la Agencia Europea del Medicamento y de la Comisión, alegando que habían tomado en cuenta las investigaciones que yo mencionaba y se habían inclinado por las ventajas de la administración del Prozac en niños y Adolescentes deprimidos, previo fracaso de tratamientos psicoterapéuticos y demandando a los profesionales médicos precauciones a la hora de recetar Prozac en infancia y adolescencia.

Me dieron un nuevo turno de intervención para responder, durante el cual insistí en mi acusación de falta de transparencia y seriedad por parte de la Comisión Europea y de la Agencia Europea del Medicamento y de la corruptela legalizada de sus reglamentaciones, que permitían a los laboratorios constituirse en juez y parte como en los casos de los ayuntamientos de Cork y Tara. Les hice saber que en las cartas que obran en mi poder, recibidas del jefe de Unidad de Productos Farmacéuticos de la Dirección General de Industria y Comercio de la Comisión Europea, reconocía que no tenía conocimiento de las investigaciones que yo incluía en mi informe.

Insistí en mi consideración de que las respuestas emitidas por la Comisión Europea a través de esa Dirección General eran una demostración de su corrupción, ya que no estábamos ante temas ni de Industria ni de Comercio, sino de Salud Pública, de Defensa del Consumidor, de derechos y libertades individuales. Que la Comisión Europea no me merecía la más mínima confianza, cuando días atrás, su presidente había reconocido que su apoyo a la invasión de Irak había sido obtenido mediante engaños, que la industria farmacéutica también los engañaba, que estaban sometidos no sólo a los engaños de los laboratorios farmacéuticos, sino también a las directivas de la FDA de los Estados Unidos, que actualmente está siendo investigada por el Senado Norteamericano por corrupción, por recibir subsidios de la industria farmacéutica. Manifesté mi opinión de que había que investigar si la Agencia Europea del Medicamento recibía también subsidios de la industria farmacéutica para autorizar sus productos. Que si bien la industria farmacéutica nos brindaba las sustancias que prevenían la enfermedad, protegían nuestra salud y nos curaban, también habían sido los inescrupulosos generadores de los monstruos producidos por la talidomida, de las muertes consecuencia de la administración del antiinflamatorio Vioxx, ahora prohibido, y de centenares de medicamentos cuya autorización es anualmente revocada por las consecuencias iatrogénicas aparejadas que se descubren tardíamente cuando las personas ya han sufrido sus consecuencias, incluida la muerte.

El Presidente me informó que me había excedido en el uso de mi palabra, que me agradecía mi presencia y mi intervención, que mantendría abierta la investigación del tema sobre el que solicitaría información ampliatoria. Varios europarlamentarios, representantes de organizaciones acreditadas y de la prensa se me acercaron para felicitarme por mi valiente denuncia y para pedirme los textos de mi documentación y mis libros sobre el tema, de los cuales había llevado ejemplares para su distribución. Salí de la reunión contento, satisfecho, fortalecido con la convicción de que ésto tiene que ser sólo el comienzo, que la lucha continúa, que el inconsciente y el psicoanálisis requieren una política. Que hay un amplio margen y posibilidades para la militancia política en los organismos de la Unión Europea que son desconocidos e infrautilizados por sus ciudadanos, y que debemos tenerlos en cuenta en nuestros objetivos, porque son más accesibles y democráticos que los organismos de nuestros gobiernos nacionales.

En el avión, titular de El País: “La trama de corrupción, campa a sus anchas en Madrid desde hace años”, ya lo decía Hamlet: “Algo huele a podrido en Dinamarca”. Dinamarca, como todo, se ha globalizado. La vuelta a la militancia me ha metido en la máquina del tiempo. Me hace sentir 30 años más joven. Os recomiendo la receta de todo corazón. No vaciléis en probarla.

El problema es que esto sólo debería ser el comienzo y que la lucha de la Plataforma debe continuar. Hasta ahora lo he hecho prácticamente sólo, casi en una sóla dirección. Ahora se abren los caminos en todas las direcciones. En la dimensión de lo local, en relación a colegios, hospitales, colectivos profesionales y de cualquier otro tipo, ante organismos oficiales como ayuntamientos y otros, ante autoridades nacionales, como ministerios, diputados, senadores y europarlamentarios y por supuesto, ante Bruselas. Tenemos que llevar adelante la Plataforma como una organización de la que cada uno y cada una seais voceros de esta lucha política contra la medicalización de la infancia y de la vida cotidiana. Espero ideas, propuestas y ofrecimientos.

Cordialmente,

Juan Pundik

Plataforma contra la

medicalizaciónde la infancia

Presidente

Para adherir a la causa o comunicarse con Juan Pundik, envía un mail a: jpundik@arrakis.es

miércoles, 25 de marzo de 2009

Fragmento de la obra: "Tamerlán"

La obra "Tamerlán" del escritor colombiano Enrique Serrano, contiene un cúmulo de breves disertaciones sobre aspectos vitales de la vida humana, a través de un personaje histórico, asociado a la estirpe de Genghis Khan: Timur Leng, el Tamerlán,un guerrero turco-mongol que conquistó Asia Central y la región del Cáucaso en el siglo XIV. Por medio de una serie de misivas de un Visir degradado a cocinero, se narra las hazañas y reveses del conquistador, conectándolas con sus disposiciones de ánimo y su talante, vale decir, con los cursos de su personalidad. En los intersticios del relato histórico, el autor propone actualizar una serie de valores sustraídos de las filosofías orientales del Medioevo, como forma de enfrentar las adversidades del destino. No obstante, sería erróneo predicar del libro un mero producto literario post moderno, o un acicate más para "la nueva era" o para las supersticiones masivas que actualmente nos invaden. La espiritualidad, protagonista incuestionable del libro, se presenta como una forma de lucha por la vida, una elevación moral del ser humano por la mera empresa de trascender en planos cotidianos; cada vida es una guerra, el hombre está marcado por los conflictos, y está obligado a vencer , a resistir, a avanzar, a sortear la desazón de su época, en suma, a ser digno.
Tamerlán es una novela novela fluida y escrita con exquisita pluma; mística y vorazmente lúcida, con un ritmo y una estrategia narrativa tan vital, que recuerda inexorablemente, la fuerza moral que volcó Khalil Gibrán en su obra "El Profeta".
Cualquiera se sentirá "grande" y "capaz" al leer esta obra, asumirá que es mejor reir que preocuparse y hasta se hará con un arsenal "antidepresivo" para querer "vivificar el deseo". Empero, esta carga animosa, está férreamente vinculada a su contexto histórico y geográfico, y quizás el autor no pretenda otra cosa que rendir tributo a la personalidad del protagonista. Pero aún así, su lectura es placentera, y al menos, literariamente suma varios encantos.

Cito a continuación un par de párrafos del capítulo titulado:

EXORDIO SOBRE LOS MENESTERES DEL HOMBRE
Me cuentan que estás cansado y que tu ánimo se ha enflaquecido, y me preguntas por qué debes seguir con tus afanes en toda contingencia y a pesar de todo. No hay otra razón que ésta: porque te lo debes a ti mismo. Debes saber que todos tenemos horribles momentos, horas sordas y días aciagos. Sólo los imbéciles de nacimiento pasan los años felices sin un contratiempo ni una angustia ni una pena . A nuestros ojos parecen gozar siempre de sublime alegría. Pero, ¿acaso se dan cuenta? ¿Acaso se percatan de algo distinto de lo que llena sus escasas mentes y sus torpes voluntades?
Claro que no. Tan sólo los contrastes permiten comprender la diferencia entre la dicha y la desgracia. No hay más remedio que dejar ganar terreno a la tristeza cuando el mundo se derrumba ante nuestros pies. No hay consuelo más profundo que el sentir lo irremediable como algo necesario y purificador. Cuando el dolor se cansa de doler y la desazón afloja las cuerdas con las que nos tiene oprimidos, las cosas empiezan a importar poco y los seres a parecerse en la indiferencia. El alma se cansa de sufrir, las lágrimas se secan y nos hallamos de repente ansiosos por sonreír y restablecernos.
Por tanto, no es necesario más que el tiempo para curar alguna pena. Hasta la pérdida más grande descansa en el vacío cuando el recipiente que la contiene se quebranta. Desbordada, ya no tiene a quién doler y muere de desamparo. Recuerda que no eres el único en sufrir y que muchos dolores nacen del tedio y del deseo de tener alguno.
SERRANO, Enrique. Tamerlán. Ed. Planeta Colombia S.A. 2003. Primera edición en Colección Booket: feberro de 2006- Páginas 140, 141.
(Negrilla mía)

martes, 10 de marzo de 2009

«La industria farmacéutica ha convertido problemas cotidianos en enfermedades»

Hay blogs para todo; para hacerle el juego a las falacias de la industria mediática o para dar la pelea desnudando verdades. No se quién tenga más auditorio pero intuyo que los falaces, porque es más fácil plegarse a un discurso vacuo y cómodo, que ir desmontado mentiras al coste de la angustia . Pero hay quienes pagan el precio, y quizás ya ni se dejen angustiar tanto. El blog "FOBIA SOCIAL" , trae entre sus páginas, una lúcida entrevista sobre el comercio de las enfermedades y la invención de "trastornos mentales" para sobre medicar la sociedad. A continuación se reproduce la entrevista a Marino Pérez y Héctor González, autores del libro:«La invención de trastornos mentales»:

«La industria farmacéutica ha convertido problemas cotidianos en enfermedades»
«Los fármacos de última generación son lanzamientos comerciales».«El Prozac se promociona como forma de vida».«Estamos sobremedicados»

Oviedo, Rafael SARRALDE
La industria farmacéutica ha convertido en gran negocio la promoción de nuevas enfermedades que hasta hace poco eran simples problemas asociados al hecho de vivir: el envejecimiento, la tristeza o la soledad. Esta tesis es el punto de partida de «La invención de trastornos mentales», un libro que se publicará en las próximas semanas de Marino Pérez y Héctor González, catedrático y profesor titular, respectivamente, de Psicología de la Universidad de Oviedo.
-¿Existe paranoia, una obsesión desmedida por la salud?
-HÉCTOR GONZÁLEZ: En cierto modo sí, porque se promocionan determinadas enfermedades. Ahora todo el mundo está enfermo. No hay nadie sano.

-MARINO PÉREZ: A la gente le gusta plantear los problemas cotidianos en términos de trastornos psicológicos. Para que sea así influye la industria farmacéutica, interesada en enseñar a la gente a adoptar un lenguaje clínico para sus problemas y entender esos problemas como resolubles desde un punto de vista médico.
-¿Por interés económico?
-M.P.: Claro. Hay una disciplina llamada «marketing farmacéutico» cuyo objetivo expreso es promover medicamentos. A veces se promueven enfermedades que luego necesitarán los fármacos que curiosamente ofrecen las mismas empresas promotoras.
-La industria farmacéutica ha llegado a definir la timidez.
-H.G.: Como fobia o ansiedad social. Pero nosotros entendemos que si una persona tiene fobia social, la mejor solución para superar sus problemas de timidez pasa por el análisis de sus relaciones interpersonales.
-O sea, que los tímidos son un negocio.
-M.P.: Al nombrar la timidez como fobia social ya se supone que tiene una categoría clínica y que precisa de medicación.

-H.G.: Se habla sin criterios científicos de una base biológica de la timidez, de unas alteraciones cerebrales que hay que tratar con fármacos. Para algunas personas esos fármacos pueden ser terapéuticos pero para otras pueden ser contraproducentes.
-¿De qué fármacos hablan?
-Los antidepresivos, como el Prozac, son los más conocidos, pero también hay muchos antipsicóticos de nueva generación para prevenir posibles trastornos.
-¿Qué les sugiere la sentencia de que la depresión va a ser la gran epidemia del siglo XXI?
-M.P.: La depresión puede ser un trastorno diagnosticado con mucha frecuencia. Pero sabemos que eso se debe a una cultura de la enfermedad. La gente ha interiorizado un vocabulario en términos de depresión para entender los problemas cotidianos y concibe estos problemas como trastornos mentales que supuestamente tienen origen biológico y para los que la farmacología encuentra una solución mágica. Uno de los mercados que se está abriendo ahora es el de los psicofármacos en China. Se ha calculado que unos cien millones de chinos pueden estar deprimidos sin saberlo. Dentro de diez años, esos chinos van a aprender un lenguaje para descubrir su trastorno mental.
-¿Vivimos en una sociedad sobremedicada?
-H.G.: Sin duda. En España los psicofármacos se han convertido en los medicamentos más vendidos por detrás de los medicamentos para problemas cardiovasculares o la hipertensión.

-M.P.: Hay una tendencia a convertir problemas normales en depresión. Antes era un trastorno más raro y menos grave. Se hablaba de trastorno depresivo. Tenía el rango de adjetivo, no de sustantivo como ahora. En los últimos veinte años, con el lanzamiento del Prozac, que se ha convirtió en fenómeno social, se extendieron los criterios de diagnóstico a la población en general. No dudamos de la existencia de la depresión sino que ésta se deba a una alteración bioquímica que no es conocida ni tampoco es necesario suponerla porque las propias condiciones de la vida tienen circunstancias que explican a menudo que uno tenga reacciones de tristeza o desánimo.
-¿El Prozac es contraproducente?
-H.G.: Puede causar una alteración excesiva, ataques de ira, inducir al suicidio. En Estados Unidos hay juicios por casos así.

-M.P.: El Prozac fue vendido en su día como un medicamento limpio porque aparentemente no tenía efectos secundarios. Ahora se sabe que no es así.

-H.G.: Se ha llegado a promocionar como una forma de vida que cambia la personalidad. Unos se hacen la cirugía para mejorar físicamente y otros toman el Prozac para mejorar psíquicamente.
-La Viagra es otro medicamento «milagroso».
-H.G.: Era una medicación para un trastorno específico (la disfunción eréctil) y ahora se utiliza como droga recreativa.

-M.P.: Otro fenómeno del que hablamos es que hay medicamentos que no están diseñados para curar determinadas enfermedades sino para estar mejor que bien.
-¿Interesa más el fármaco que el paciente?
-M.P.: El clínico pregunta al paciente en función del fármaco. No se escucha al paciente, no interesan las circunstancias de su vida, sus problemas personales.

-H.G.: Escuchar al paciente requiere mucho más esfuerzo. Además, a veces, el propio paciente está contento de concebir su problema en términos bioquímicos. De esta forma, quedan eximidos de la responsabilidad que ellos tienen acerca de cómo les va la vida. Piensan: «Algo va mal en mi cerebro y yo no tengo la culpa». Justifican lo que a uno le pasa por una causa moralmente neutra, que es el cerebro. Al final, culpar al cerebro tranquiliza al paciente, a su familia y al médico.

-M.P.: Ocurre a menudo en la escuela, con el llamado trastorno de hiperactividad.
-¿Otro problema inventado?
-M.P.: Es otro problema desmesurado al convertirse en un asunto médico cuando no está clara su naturaleza.

-H.G.: Cualquier niño con un problema escolar acaba siendo diagnosticado como hiperactivo y se le trata a base de fármacos. Hay un problema añadido: muchos de esos fármacos sólo se han probado hasta ahora con adultos y se desconocen los efectos en los niños. También se están dando antipsicóticos a niños de 4 años que son muy agitados en clase y que acaban siendo diagnosticados con trastorno bipolar.
-¿Cuál es el peligro de medicar a niños tan pequeños?
-H.G.: Muchos fármacos alteran el crecimiento y el desarrollo cerebral. Pueden ser muy tóxicos.

-M.P.: Dan más problemas que remedios al sistema nervioso. Y tienen un problema social: impiden que los padres o el profesor adopten las soluciones relevantes para el desarrollo de la personalidad o para el futuro desarrollo de adultos responsables.
-¿Su libro es un alegato contra la psiquiatría?
-H.G.: No. En todo caso, sería un alegato contra la psiquiatría biológica.

-M.P.: Es un libro contra determinada psiquiatría obcecada en entender los trastornos mentales como enfermedades y la medicación como su principal tratamiento. La psiquiatría es plural y en ella hay tendencias muy críticas con la psiquiatría biológica y que defienden un punto de vista psicosocial, un punto de vista contextual o ambiental, que es el que nosotros defendemos. También criticamos todo enfoque psicológico que trate de ser individualista e interiorista.
-¿Cuánto dinero se mueve con todo este tinglado?
-H.G.: Billones. Las farmacéuticas son un «lobby» de presión político e industrial. Todo es escandaloso. Se manipulan los ensayos clínicos, se ocultan los resultados de algunos fármacos, las estadísticas de gente que se suicida por culpa de algunos medicamentos, se vende gato por liebre a las mejores revistas médicas. Hasta un 50% de los artículos los firman escritores-fantasma, «free-lance» que cobran por lanzar un fármaco.
-¿Ha disminuido nuestro nivel de tolerancia ante las frustraciones de la vida?
-M.P.: Sin duda. Muchísima gente va por ahí diciendo que tiene o ha tenido depresión y se refiere a aspectos que la generación anterior no sólo consideraría normales sino como una oportunidad de madurar en la vida.

-H.G.: Se habla del síndrome premenstrual: determinados problemas de ansiedad antes de la regla que acaban siendo tratados farmacológicamente. Lo increíble es que desde hace sesenta años no se han descubierto novedades farmacológicas que tengan eficacia.

-M.P.: Desde los años ochenta, los fármacos de última generación son lanzamientos comerciales. No obedecen a descubrimientos médicos o científicos


EDITORIAL PRENSA ASTURIANA Director: Isidoro Nicieza

sábado, 7 de marzo de 2009

Reír

Hace algunos años, en una charla de parque un compañero se burlaba de los textos de Karl Marx, señalándolos como “mamotretos” o “ladrillos” que encasillaban ciertamente al lector en un dogma mecánico y débil en términos literarios. Marx, según él, aburría tanto, que lo situaban en los límites de la depresión. Extrañado, y un tanto imbuido por la sospecha de una lectura parcialísima de mi amigo, increpé su exposición bajo todo riesgo de ser considerado retrógrado. Estaba rodeado de impetuosos intelectuales de vanguardia, que denostaban a carcajadas todo aquello que no les sonara a orgiástica anarquía. Pero tenía que hablar y así lo hice: El Marx del 18 Brumario de Luis Bonaparte, de la Crítica al Programa de Gotha, lejos de ser aburrido, está cargado de una ironía desternillante; Son libros de fácil lectura y de gran deleite porque el humor es pieza clave de su discurso. Prácticamente son lecciones de humor político, a través de los cuales Marx propone burlarse del capitalismo; el disfrute como elemento integrante de la crítica económica, vale decir: el humor como arma retórica. Las burlas de mis compañeros no tardaron en estallar, y ya previendo la derrota total en mi intento persuasivo, decidí apurar el mal trago y advertir que el materialismo dialéctico en modo alguno desprecia la subjetividad, ni la libertad individual, ni el derecho a proponer al Chapulín Colorado como adalid del anarquismo modelo siglo XXI que ellos pregonaban (no me atreví a llamarlos postmodernos). Marx, proseguí, propugna un mejor modo de producción, entre otras cosas, para satisfacer las demandas anímicas de la población, lo espiritual es de primordial importancia para el materialismo Marxiano; La satisfacción de deseos, el bienestar espiritual, es más que evidente en los textos que tanto defiendo; Marx también advirtió la existencia del inconsciente y la de un inconsciente colectivo, etc....Y terminé mi inútil disertación agobiado por el abucheo de algún amigo que quizás había leído mucho sobre Marxismo pero que tal vez no había leído a Marx. Sucede algo similar con aquellos, que como yo, despotricamos del Maoísmo, sin leer a Mao, de pronto, por temor a leer a Mao.
Tiempo después, al candente ritmo que proporcionan unas buenas birras, instigué a mis anarcoadversarios modelo XXI, con preguntas sobre generalidades de algunos trabajos de Marx, a lo cual respondieron con titubeos; indagué entonces sobre qué libro habían leído, y reconocieron con lujo de prevenciones, que ninguno. Los invité pues, a disfrutar algún texto de los ya relacionados, y ellos con diestra sagacidad, afirmaron: No vamos a leer ningún mamotreto aburrido. Vea pues, ahí quedé.
Aclaro que respeto a ultranza al Chapulín Colorado, pero como mentor del Anarquismo, sigo prefiriendo a Bakunin, qué voy a hacer…
Pues nada, proponer la siguiente lectura sobre el humor como fuerza des-alienante y como remedio para las depresiones, las angustias y los miedos, diestramente administrados por los de arriba:

Risas y sonrisas de Karl Marx
Otra risa es posible... contra la alienación

Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Fundación Federico Engels


“No podemos abordar el humor comunista o rojo sin subrayar su subalternidad frente a su contraparte cultural, la trágica seriedad de su tradición política. Un desencuentro entre lo serio y lo no serio se afirmó en la vida política de las organizaciones marxistas de la segunda y la tercera Internacional. Lo serio como modo de expresión se volvió hegemónico en el seno de la cultura política de la izquierda socialista, no obstante la tradición legada por el propio Marx sobre la fuerza de la ironía, el humor y la sátira política”.1

¿Tienen sentido del humor los marxistas?: ni todos, ni siempre.

“la historia se repite primero como tragedia y después como comedia”. Marx


Que la risa se vuelva una practica des-alienante, que ayude a pegar saltos cualitativos de la conciencia, que combata los miedos, las angustias y las depresiones... que ayude a derrotar las maledicencias de la miseria y la barbarie y, en fin, que haga brillar la alegría y la inteligencia, tiene su chiste. Entre los efluvios liberadores de cierta risa, insuflada con rebeliones de la conciencia, puede sucumbir rápidamente el “logos” burgués. El sentido del humor era un rasgo característico de Marx y lo ejerció con inclemencia toda vez que se puso a modo algún frente de la teoría o de la práctica.

Se trata de un arma poderosa en la lucha de clases que puede prestar servicios invaluables para ganar la guerra simbólica (y no sólo) gracias a un repertorio, casi inabarcable, de matices, contrastes y consecuencias cualitativas en la conciencia de clase y en el fortalecimiento de la moral revolucionaria. No es lo mismo lo que mueve a risa a la burguesía que la risa del proletariado, como no han sido iguales la educación, la alimentación, la calidad de la vida ni la distribución de la riqueza. Marx lo sabía. “El modo de producción de la vida material condiciona los procesos de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.”

Sabía por ejemplo que la risa ayuda a desnudar, con la elocuencia de sus rictus y convulsiones, el fardo se absurdos agobiantes que endurecen nuestros rostros y desvencijan, con mal humor, las cejas y el arco de los labios. Sabía que la risa inteligente actualiza lo mejor del sentido del humor sin agotarlo, lo exalta y lo potencia, para fracturar la médula la solemnidad burguesa a punta de carcajadas. Dime de qué te ríes y te diré quién eres. La risa suele no ser estudiada por los filósofos pareciera que la risa juega un papel importante en la vida pero no en el pensar “serio”.

Es falso que Marx no tuviese sentido del humor.

“Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa.” (El 18 brumario de Luis Bonaparte, 1851-52)

Marx tuvo un sentido del humor especial lleno de ironías. Contra todo pesimismo o abatimiento. Para desalinearse la humanidad, pensó Marx, necesita terminar con la propiedad privada. Sólo que esa propiedad privada –las herramientas que producen riqueza y la riqueza misma- convertidas en Dios de un sistema económico, parecen intocables. Para cierto grado de la conciencia alienada no es posible ver, ha sido invisibilizado el hecho de que la riqueza, las cosas, las producen los trabajadores que son sus dueños verdaderos. Dicho de manera simplista. La risa rebelde es una fuerza des-alienante magnífica para demoler ese Dios y hacer visibles los medios y modos con que la humanidad puede devolverse la riqueza que produce su trabajo y, con ello, ayudarse a reencontrar el camino de su desarrollo, esta vez sin patrones, sin amos, sin que otros le inventen su destino. "El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan."

Cierta risa, que no se deja estereotipar, nos rescata de las marañas de la solemnidad, orada sus “causas primeras” y también los discursos de las vidas burocratizadas. Hace boquetes por donde la vida misma se refresca. La risa delata. Reímos tal vez por supervivencia. Gracias a cierta risa clarificante sobrevivimos contra lo que amarga a la vida porque eso mismo merece tandas generosísimas de risa loca. La risa lúcida condensa modos para remontar la moral, la ética o la estética burguesa que es uno de sus caldos de cultivo. Que la risa haya sido satanizada, con no poca frecuencia, entre sofismas de toda índole, se debe incluso a cierto grado de peligro que es capaz de generar a quienes sueltan una carcajada irreverente. Sin duda, algo de lo más peligroso o atentatorio es que tal risa produzca efectos revolucionarios.

En muy pocas culturas se conoce la risa de las deidades. La risa suele omitirse y eso hace sospechar cosas de ciertos discursos hegemónicos que también, por su parte, mueven a risa -pero de otro tipo-. La risa tiene mucho de sabroso, eso es parte de su estética, si la ocultan suelo antojarse más. Hay risas que son amuleto de un reino delirante e inexplorado, delicioso y promisorio que contiene fuerzas capaces de actualizarse como símbolos para poner en peligro la estabilidad de lo dogmático, lo “normal” y lo “aceptado”. Es una risa que amalgama energías de índole insospechada para que la humanidad arremeta contra los reglamentos más tediosos de esas calamidades institucionalizadas furiosamente para amaestrar espíritus.

Marx sabía que hay cierta risa peligrosa para el statu quo porque desata en la humanidad entusiasmos diversos capaces de potenciar vitalidades de ánimo juguetón. Risa contra la solemnidad, la seriedad y esa dramaturgia burguesa que, muy seriamente, impone sus modos de producción mientras saquea a los trabajadores entre sonrisitas patronales de satisfacción. Claro que hay quienes se dedican a producir un tipo de “humor” al servicio de ridiculizar y herir con cinismo, terror y crueldad. El humor no es una solución mágica sino una habilidad asociada al equilibrio y la fortaleza emocional de los individuos, sus grupos y sus clases. Y hay que poner a juicio crítico todo lo que nos mueva a reír con base en insultos, vejaciones, discriminación y violencia.

Vivimos una cacería incesante en contra del reír libre, su naturaleza y sus efectos. La risa liberadora ha sido perseguida porque relaja la “disciplina” de una ideología alienante que tiene por baluartes el dolor, el sufrimiento y las culpas. Lo que suena a placer de los sometidos suena a pecado.

Nada se escatima para suprimir o controlar la risa rebelde, incluyendo la malversación de la propia risa, con formas estereotipadas cuya moraleja pertinaz es la estética del insulto, la denigración del prójimo y el manoseo misógino. Entre otras babosadas. Todo esto se hace pasar por “simpático” y la cultura de masas burguesa ha hecho de esto un orgullo que propaga desvergonzadamente. Hasta hay anunciantes o patrocinadores que invierten sumas impúdicas de dinero “chistoso” para que los “consumidores” se traguen el esperpento de un humor retrógrado que se camufla con piel de cordero y que sólo divierte a patrón. No es lo mismo jugar que ser juguete. Marx lo entendió muy bien.

Marx aporta siempre, sin obviedad, su sentido del humor irónico indispensable que deja ver al capitalismo como esperpento absurdo y tragicómico fabricante de tristezas enormes. Los trabajadores son también un generador de humor irreverente, a veces cínico, que suele expresar con amplitud el arco completo de los estragos alienantes, su penetración y extensión, frecuentemente ironizando con la realidad que mata de hambre y a palos. Como si fuese una clave narrativa la táctica del humor irónico en Marx se hace indispensable hasta para maldecid, sugerir y socavar clandestinamente, las instituciones morales y económicas burguesas incendiándolas con gasolina irónica que contrasta con la severidad científica de sus tratados. Incluso cuando Marx debía conseguir ingresos para la manutención de su familia, aprovechaba para no dejar prenda inmaculada. Su humor corrosivo siempre ha llamado la atención. Marx se reía hasta de lo sagrado, gracias a un humor que desnuda la sordidez del capitalismo sentido del humor repleto de rigor ético.

Se trata de un humor voluntario, no pocas veces azaroso, que propende a poner en evidencia los medios y modos absurdos de la vida burguesa. Desnudar el ridículo histórico de una crueldad concreta con un humor concreto, instintivo, taladrante, demoledor fortuito y voluntario…
prácticamente una revolución emocional inmisericorde
.
Marx esta más furioso y serio sin ser solemne su sentido del humor irónico genial requiere de una actitud irreverente para causar risa. Es así, en general, el humor de Marx que tiene estatutos de lucha irreconciliables con las cosmovisiones del humor burgués. Lucha que implica la alteración lógica, metodológica y psicológica de roles estructurales y super-estructurales y la derogación de toda autoridad moral, física o política burguesas. “Como ocurre con ciertos sucesos grabados por Francisco de Goya y Lucientes en una época de España descrita con su habitual ironía por Carlos Marx, cuando señalaba que ese país estaba dividido en dos partes, una que producía ideas sin actos y otra que producía actos sin ideas…”

Coninuar leyendo en el sitio original : http://www.rebelion.org/noticia.php?id=61618

miércoles, 18 de febrero de 2009

sobre : "La psicología y la ideología de la seguridad"

En Colombia la palabra "fusilar" cuenta con acepciones variopintas que van desde lo más oprobioso y sanguinario hasta lo más lúdico e infantil; por ejemplo , los niños practican un juego callejero denominado "fusilados" , mientras que muchos adultos juegan a fusilarse con balas reales. También hay otros fusiles intangibles con los que algunos sectores quiebran los ánimos y los cuerpos de ingentes masas de población, queman cerebros, disparan miedos con un traquetear de falacias armadas en los circos mediáticos. Pero tal vez la siginificación menos voraz corresponde a la actitud de los estudiantes que copian un artículo entero en sus trabajos e informes académicos, pero citando debidamente al autor; no se trata del "copy-paste" tan usual en esta era del ciberespacio; más bien de un vivo interés por reproducir información relevante sin modificar de forma alguna el estilo y la forma de un escrito determinado. Pues fusilemos; otra vez tomemos un artículo prestado del blog El Diván, de una tema vital para este blog: las relaciones de la ideología con la psiquis. Con el debido respeto, ahí va:

La Psicologia y la ideología de la seguridad

Elisabeth Roudinesco es una importante psicoanalista francesa; es historiadora del psicoanálisis y biógrafa de Jacques Lacan. En el texto que publicamos a continuación, Roudinesco denuncia la utilización de los tratamientos de salud mental como una herramienta de represión y "la transformación de los profesionales de la psiquis en agentes de seguridad".

Desde hace tres décadas, los estados democráticos se apoyan en la ciencia para gobernar a los pueblos. Si bien esta política permitió prevenir, cuidar y curar exitosamente las enfermedades orgánicas, y mejoró magníficamente nuestra vida cotidiana, no obtuvo resultados tan contundentes en el campo del sufrimiento psíquico.

Ni el estudio de los genes ni el de la plasticidad cerebral lograron aún alumbrar tratamientos eficaces para las enfermedades mentales y tampoco permitieron acabar con esas "enfermedades existenciales" como las neurosis, depresiones, angustias, pasiones, adicciones, voluntad autodestructiva, etc. A lo sumo se ajustaron medicamentos para el espíritu (o psicotrópicos), que contribuyeron a que los sicóticos puedan vivir en el seno de su familia y, sobre todo, han aportado tranquilidad a aquéllos que podían ser peligrosos para sí mismos, para su entorno y para sus empleadores.

Pero esta empresa tiene un precio. La gestión de las poblaciones por medio de la medicina y la biología ha favorecido la eclosión de una ideología de la seguridad, consistente en reducir a cada ciudadano a un miserable montoncito de neuronas sometido a todo tipo de evaluaciones. El sujeto político, heredero de Las Luces, ha sido sustituido por el hombre comportamental, cuantificado, cosificado, sometido a una norma tiránica y al cual se otorga una identidad religiosa o étnica, mientras se burlan de los compromisos universalistas juzgados peligrosos, como el Mayo del '68: querer cambiar el mundo o luchar contra las desigualdades.

Así se oponen dos concepciones del hombre. Una, frecuente en la filosofía anglosajona, preconiza que el sujeto sea "naturalizado" para volver al mundo de la animalidad: el fin de la excepción humana. Y para ese sujeto, que no debe ya pensar sino obedecer, sólo son indicados, si sufre, tratamientos rápidos, evaluados por expertos y que actúan por adiestramiento sobre comportamientos visibles. Nada de siquismo, el sujeto naturalizado sólo tiene derecho a medicamentos, por un lado, y a terapias cognitivo-comportamentales (TCC), por el otro.

La otra concepción, salida de la tradición europea continental- fenomenología y psicoanálisis-, considera por el contrario que para tratar el sufrimiento del alma, los acercamientos llamados "dinámicos" o "relacionales" más prolongados, son necesarios para acompañar o no los tratamientos químicos, en tanto la palabra aleja al hombre del animal.

La adhesión de los Estados a la ideología de los peritos, vehiculizada hoy por distintos organismos de salud (Instituto Nacional de Salud y de investigaciones médicas o Inserm, agencias de evaluación, comités de examen médico preventivo, etcétera) explica los conflictos acaecidos en los últimos años en Francia.

Los medios les dieron el nombre de "guerra de los psis": abarcan entre 5 y 8 millones de personas, tratadas tanto con medicamentos como por diversas terapias.
La primera crisis tuvo lugar en octubre de 2003, cuando Bernard Accoyer, aunque defensor del psicoanálisis -y actual presidente de la Asamblea Nacional- logró hacer votar, en nombre de la "seguridad" de los usuarios, una enmienda a una ley de salud pública que reservaba el ejercicio de psicoterapia a los diplomados en medicina o psicología, lo que autorizaba a un ortopedista a curar las angustias, es decir a un panadero a ser cerrajero. (...)

Después de la remoción de tres ministros de Salud (...) un cuarto ministro, Roselyne Bachelot, no sabe aún si va a lograr escribir los decretos, cuando ella misma sostiene un plan de rastreo (o diagnóstico precoz) que posibilita el aumento del consumo de psicotrópicos, haciéndole creer a cada sujeto en estado de tristeza que es un enfermo mental.

En septiembre de 2005 fue la aparición de un ‘Libro negro del psicoanálisis', despliegue de odio contra Freud, seguido inmediatamente por el anuncio de un nuevo peritaje del Iserm que provocó la justificada ira de los psiquiatras infantiles. Privilegiando un modelo genético, este estudio veía en el nerviosismo excesivo de los bebés los signos precoces de la delincuencia social. Es decir que se le pedía a cada padre que fuera el detector de su progenitura. El petitorio "Ningún cero en conducta para niños de tres años", lanzado por Pierre Délion, reunió 200.000 firmas.

Después estuvieron los propósitos, por lo menos desubicados, de Nicolás Sarkozy, sobre el carácter genético-hormonal del suicidio y de las desviaciones sexuales. Y finalmente hubo, en mayo de 2007, la voluntad del poder estatal de utilizar los test de ADN para controlar a los inmigrantes, despreciando así los derechos humanos. A esto se agregó, como frutilla del postre, la propuesta hecha por la ministra de Justicia de juzgar a los locos criminales, incapaces sin embargo de comprender el significado de sus actos.
Si la ideología de la seguridad se desplegó en el campo de los ministerios de Salud y Justicia, se propaga también en las filas de los funcionarios de la educación nacional.

Desde hace cuarenta años se enseñan en los departamentos de Psicología formaciones clínicas que se reclaman del psicoanálisis y que están amenazadas ahora por peritos salidos de la psicología experimental o cognitiva. Una vez más se les pide a los especialistas opinar sobre lo que desconocen: un panadero juzga a un cerrajero. De allí, el conflicto de intereses, ya que estos peritos adhieren a una concepción de la subjetividad contraria a la de la clínica.

Frente a este avance de la manía evaluadora, los docentes involucrados lanzaron, en junio de 2007, un petitorio "Salvemos a la clínica", que recogió más de 10.000 firmas. Iban en el mismo sentido que Jacques Alain Miller, organizador de los foros destinados a luchar contra los daños provocados por los peritajes. (...) las autoridades del Estado deben pronunciarse claramente sobre esta cuestión civilizatoria. ¿Va a continuar el sometimiento de los investigadores a peritajes inoperantes y la transformación de los profesionales de la psiquis en agentes de seguridad?

¿Se va a continuar con una política que nos aleja de la tradición humanista de Europa? ¿Se va a erradicar a Freud de los departamentos de Psicología en un país que, sin embargo, vio nacer a algunos de sus más brillantes intérpretes, reconocidos en el mundo entero? El debate está abierto.

Élisabeth Roudinesco*
* Elizabeth Roudinesco es directora de investigaciones en el Departamento de Historia de la Universidad París-VII. Publicado en Le Monde, 19 de enero de 2008.

Enormes Gracias a "El Diván"

Y como dice un gracioso periodista colombiano:¡ "recuerde , no se que callado, comente! hágalo haciendo click aquí.

domingo, 1 de febrero de 2009


La desconfianza por la tan promocionada espiritualidad post-moderna o lo que es casi lo mismo, o lo mismo, la nueva era, generan en mi una suerte de rechazo automático por todo aquello que huela a medioevo. No hay fórmulas mágicas ni sofisticados rituales que operen como generadores de felicidad instantánea; tampoco drogas ni ungüentos. Llegó a mis manos un libro Cristiano por donde se vea, y opté por dar la respuesta automática a quién me lo ofreció: ¡respete hombre!. Igual se quedó en mis manos y para no pasar por intransigente, espolvoreé unas páginas al azar, y vaya sorpresita la que me voy llevando: ¡es un libro de denuncia social! Vamos que se llama " En Busca del Hombre Herido", quién hubiera pensado lo loable de su trasfondo. La espiritualidad, de plano, es inobjetable en sus letras, pero no obedece a truculentos mandatos del más allá, más bien cuestiona los del más acá: la sociedad de consumo como causante de heridas emocionales. El homus religioso se pinta sin misterios en este libro escrito por tal vez un cura, tal vez un laico, no es de la Teología de la Liberación, o quizás entre líneas sí lo sea, bueno, anti Vaticano habrá de ser, aunque supongo que cuenta con el aval de las cumbres del Catolicismo ( más altas que el cielo) para publicar un libro con la Editorial que aparecía impresa en mis libros de Religión de la Secundaria. EMILIO L. MAZARIEGOS firma este libro que hasta literariamente es correcto; quienes frecuentan las librerías Católicas tal vez sepan mucho más de él. Yo transcribiré uno que otro apartado, después de esta descompuesta pseudo-reseña, quizás uno que otro amigo los lea y sea de gran provecho:

Samaritano del Hombre Manipulado (fragmentos):

Cuando el hombre no tiene convicciones firmes, es presa de cualquier manipulación. Es el hombre marioneta que actúa movido por unos hilos que manejan unas manos invisibles. Es el hombre fotocopia que prefiere "algo" de otros, a elaborar sus pensamientos en un papel en blanco sobre el cual dejar sus ideas.
(...)Es el hombre que no tiene una "actitud crítica" ante los hechos y los acontecimientos. El hombre crítico no se deja llevar por las ideas de nadie.. No cree en las cosas por que fulano lo ha dicho; no cree porque la " mayoría" así piensa, "sin pensar". El espíritu crítico sabe analizar e ir al fondo, a la raíz de los hechos.

Tal vez sea la televisión la gran manipuladora de hoy. Ese "dios-falso" que tiene un altar bien centrado en cada hogar; y que ahora está entrando en lo más íntimo y reservado del hombre: su habitación. Es como prostituir ese lugar..

(...) Otra manipulación de los Medios es la del "poder". Los que tienen poder político, o social, o económico o religioso. Los poderosos son los dueños de la sociedad de hoy. Los poderosos marcan pautas, crean esclavos, manipulan la sociedad. Son como grandes pulpos que con sus garras dominan y controlan todo. ¿No es ésto lo que hoy llaman "globalización"?

(...) Todos esos "postizos" en los que el hombre entra, a la larga, le irán dejando los pozos de la baja autoestima. No valgo por lo que tengo, tampoco por lo que gozo, ni por lo que puedo ni parezco. Valgo por lo que en verdad soy. Es un reto a sacudir tanto lastre. Un desafío a vivir desde la propia ORIGINALIDAD y RADICALIDAD.
Fragmentos tomados del Capítulo 8 del libro citado, páginas 103-108. Ediciones Paulinas.

Epa, amigo, deje un comentario, el que quiera; se agradece

martes, 2 de diciembre de 2008

RESEÑA: ANTIDEPRESIVOS Y MASACRES DE ESTUDIANTES

Hallé en la página Perfil.com de Argentina un artículo que señala extrañas casualidades entre varios de los jóvenes que han cometido masacres en centros académicos, tanto en Finlandia como en EEUU: ERAN FRECUENTES CONSUMIDORES DE ANTIDEPRESIVOS. Cada vez se suman más pruebas de los efectos altamente perjudiciales del mercado de psicóticos, ansiolíticos y antidepresivos no sólo para quienes los consumen sino para la sociedad en su complejidad; no obstante las autoridades Europeas y Norteamericanas siguen permitiendo su libre uso, eso sin contar con la injerencia directa u oculta de las casas productoras ( compañías farmacéuticas y la complicidad o aquiescencia de los centros y consultorios psiquiátricos - algunos-) Ni que decir de Latinoamérica: en Colombia se venden las pastillas de fluoxetina como chicles o golosinas... ¿ alguna diferencia con el consumo de psicoactivos ilegales ? lo dejo ahí...
...y por favor, deje su comentario
Ver el artículo haciendo click aquí

sábado, 29 de noviembre de 2008

Antidepresivos asesinos

Resulta alarmante la cantidad de pruebas en torno a los graves riesgos para la vida que significa la medicación de pacientes con problemas emocionales , y sin embargo psiquiatras del mundo entero siguen recetando antidepresivos con efectos fatales. A través de este blog se ha querido hablar de forma sencilla sobre los aspectos humanos, sociales, económicos y políticos de la depresión, pero cuando uno se topa con las nefastas sorpresas de investigaciones que muestran conocidos piscofármacos como inductores de suicidios y conductas violentas, no puede menos que compartir el artículo entero y recopilar la mayor cantidad de estudios posibles en torno a la violación de derechos humanos de quienes padecen depresión o conflictos anímicos similares. Cabe mencionar que en este blog se recopilan estos artículos en la sección: "corrupción farmacéutica".

A continuación otro artículo completo hallado en el sitio : articulo.org que vincula varias muertes al consumo de un popular antidepresivo: el prozac ( fluoxetina):

-Se agradece dejar al menos un comentario -

La Oculta Historia del Prozac.....la DROGA ASESINA

Escrito por: sentopepe

Está a la vista la evidencia del permanente montaje para ocultar los peligros de la droga psiquiátrica Prozac, por la Administración de Alimentos y Drogas (FDA, Foods and Drogs Administration) que ha frustrado el movimiento en contra del antidepresivo que más informes de reacciones adversas ha acumulado que cualquier otra sustancia en los 24 años de historia del sistema de divulgación de reacciones adversas de las drogas que el FDA publicaba.

De acuerdo con los documentos obtenidos recientemente por la revista FREEDOM bajo el amparo de la ley de libertad de información (FOIA, Freedom of Information Act) , en fecha de 16 de septiembre de 1993, existían 28.623 informes de reacciones adversas al Prozac habían sido recibidos por el FDA. Éstos incluyeron efectos tales como delirium, alucinaciones, convulsiones, hostilidad violenta, agresión, psicosis, 1.885 tentativas de suicidio y 1.734 muertes de las cuales 1.089 por suicidio.



27 MUERTES DURANTE LOS ENSAYOS CLÍNICOS

Los documentos adicionales obtenidos bajo el amparo de la ley de libertad de información revelan que la multinacional Eli Lilly & Co., fabricante del Prozac, y los funcionarios del FDA estaban enterados de que por lo menos 27 muertes habían sido relacionadas al uso del Prozac antes de que la droga fuera comercializada.

Uno de los documentos demuestra que en fecha del 15 de octubre de 1987, dos meses antes de que el Prozac fuese autorizado en el mercado, había habido ya 15 suicidios relacionados con él (seis por sobredosis, cuatro por armas de fuego, tres por ahorcamiento y dos asfixiados). También se describen un total de otras 12 muertes en el documento, proporcionado por Lilly al FDA.

A pesar de la información alarmante sobre estas 27 fatalidades (una sustancia fue retirada del mercado (1) con solo dos muertes), funcionarios del FDA no impidieron que el Prozac fuera lanzado. En cambio, fue dada la aprobación final del FDA el 29 de diciembre de 1987.



LA REVISIÓN DE SEGURIDAD DE 1986 ADVIRTIÓ DE LOS PELIGROS DEL PROZAC

Otro documento obtenido bajo el amparo de la ley de libertad de información, fechado el 23 de marzo de 1986, es una revisión de seguridad del Prozac de Richard Kapit del FDA, quién observó que la "fluoxetina [Prozac] puede exacerbar(2) ciertos síntomas y muestras depresivos."

Kapit, doctor en medicina observó, "ciertos riesgos clínicos de gravedad leve a moderada aparecen asociados al uso del fluoxetina, según lo determinado por una revisión de los datos de seguridad de acuerdo con la NDA(3). Estos riesgos potenciales incluyen “la intensificación de las muestras y de los síntomas vegetativos de la depresión."(4)

La revisión de seguridad de 1986 del FDA también descubrió que Lilly no divulgó la información sobre el inicio de episodios psicopáticos en la gente durante la prueba del Prozac. Sin embargo no se tomó ninguna medida contra el fabricante de la droga.

El doctor Kapit concluyó su revisión de seguridad con esta advertencia: "se sugiere que el etiquetado sea desarrollado con advertencias a los médicos sobre la exacerbación posible de las manifestaciones vegetativas de la depresión.... Si se comercializa la droga, deben requerirse estudios de post- comercialización para determinar con mayor exactitud la severidad de estos riesgos potenciales."

Al principio de 1986, es decir mucho antes de que el Prozac fuera aprobado para el consumo público, existió la evidencia que relacionó al Prozac con el empeoramiento de los síntomas de la depresión y del inicio de episodios psicopáticos - un hecho subrayado por los 1.089 suicidios a fecha de 16 de septiembre de 1993, junto con muchos episodios de violencia irracional, homicidio e incluso asesinato múltiple.

A pesar de estas muertes y la advertencia de Kapit, el actual frasco de Prozac no lleva una advertencia adecuada de los peligros de la droga.

El FDA tenía otra oportunidad de actuar a favor del interés público en septiembre de 1991, cuando su Comité Consultivo de drogas Psicofarmacológicas, llevó a cabo una audiencia para repasar la evidencia que demostraba relaciones entre el Prozac y otras drogas psiquiátricas similares con actos violentos psicopáticos.
Por más de tres horas, más de dos docenas de víctimas que sobrevivían al Prozac o sus familiares contaron de nuevo las historias de horror que relacionaban la droga a los asesinatos múltiples, suicidio, intento de suicidio, automutilación, psicosis y otros efectos terribles.

El comité, sin embargo, no hizo caso de esta información y votó contra la misma, y contra volver a etiquetar al Prozac para exponer una advertencia apropiada de sus peligros.




RELACIÓN CORRUPTA CON LAS COMPAÑÍAS FARMACÉUTICAS

Una larga investigación de la revista FREEDOM y de la Comisión Ciudadana de los Derechos Humanos (CCHR, Citizens Commission on Human Rights) ha relacionado el hecho del comité del FDA de no proteger al público contra los peligros del Prozac a las relaciones ilícitas entre sus miembros y las compañías farmacéuticas que les asignan por mandato para supervisar.

Por lo menos cinco de los diez miembros en el Comité Consultivo de drogas Psicofarmacológicas del FDA tenían conflictos de interés basados en tratos de negocios con los fabricantes de drogas antidepresivas (incluyendo la Lilly) por un montante mínimo de 1.108.587 dólares.

En un memorándum para el expediente público, el miembro del comité David Dunner de la universidad de Washington, antes de participar en la audiencia, llegó al acuerdo de divulgar cualquier conflicto de intereses posible, al comité. Él hizo una revelación alarmante en su declaración de acceso, de que él tenía dos estudios pendientes con Lilly. También Dunner divulgó haber recibido aproximadamente 100.000 dólares para conducir un estudio en curso de una droga llamada Paroxetina, aunque no hizo ninguna mención del hecho de que en ese estudio el Prozac también estaba incluido.

Dunner tampoco declaró que le habían pagado en el pasado para dirigir ensayos clínicos del Prozac. En un caso, él dirigió un ensayo clínico sobre el Prozac que implicaba a 100 personas. Los resultados de estas pruebas fueron presentados por Lilly en su informe de la NDA, Nuevas Aplicaciones de las Drogas que busca la aprobación del Prozac por parte del FDA.

Un día después de la audiencia, el miembro del consejo Dunner tenía programado hablar en un seminario patrocinado por la Lilly en Pittsburgh con el título "desórdenes depresivos", con dos eventos similares poco tiempo después de eso.

Dunner había participado ya en cinco de tales seminarios y, a la hora de la audiencia, sabía que tenía programados tres más. A pesar de esto, y a pesar de su conexión financiera con Lilly, él convenció fácilmente al FDA de que él no tenía "ninguna comisión pendiente actualmente" lo cuál representaría un conflicto de interés.

Cinco días después, el comité otorgó su opinión favorable al Prozac. Dunner recibió otra concesión de Lilly; ésta para un nuevo estudio de los efectos del Prozac sobre los patrones del sueño. La investigación ha traído a la luz que Lilly ha entregado unos 1,4 millones de dólares a Dunner desde 1982.



ESTRATEGIA DE LA COMPAÑÍA: DESTRUYA A LOS CRÍTICOS

Después de autorizar el Prozac los efectos dañinos comenzaron a manifestarse. La reacción de la compañía Lilly era rabiosa y alineada con la estrategia de la Asociación Farmacéutica de Fabricantes (PMA, Pharmaceutical Manufacturers Association): para destruir a todos los críticos.

Según lo citado en LA CONEXIÓN AMERICANA: MERCANTILISMO Y POLITIQUEO EN LA "ÉTICA" INDUSTRIA DE LAS DROGAS de John Pekkanen " en el PMA hay muchas y diversas divisiones, archivos y suficientes fondos para atacar casi cualquier alegación hecha contra la industria de las drogas. Y eso es exactamente lo que hace el PMA. No defiende la industria contra los cargos que le imputan, ataca a la persona que los hace." Así, Richard Wood y Mitch Daniels de Lilly declararon la guerra contra los que atacaron al Prozac.

La compañía Lilly es el mayor apoyo financiero del PMA; Eugene Step, durante mucho tiempo brazo derecho de Richard Wood, miembro del consejo del PMA y de varios comités del PMA, se ha enfrentado con un intensificado ataque total contra la crítica adversa ante la evidencia de los peligros del Prozac, que también echaron una luz desfavorable contra los antidepresivos similares elaborados por otros fabricantes.
Una de las reacciones de Lilly consistió en publicar una declaración que indemnizaría a los doctores "contra demandas, responsabilidades o costes, ante demandas alegadas por los daños corporales causados por el Prozac.” Éste era un testimonio flagrante de que el importe que se ganara con las ventas de la droga compensaría los costes de cualquier pleito.

Para impulsar las ventas, Lilly lanzó una campaña masiva que:

1. Popularizara la "depresión" como una enfermedad moderna para la cual estaba disponible una curación milagrosa.

2. Difamara cualquier oposición.



CONTROL DE DAÑOS

En sus esfuerzos por silenciar el incremento de reclamaciones públicas del mercado sobre el Prozac el FDA pide a la Lilly la vuelta de la empresa Burson-Marsteller a su firme política de relaciones públicas, para manejar el control de daños en la publicidad detractora que continuó envolviendo a la droga asesina.
En Mayo De 1990, Thomas D. Bell, un ayudante del entonces vicepresidente de los EEUU Dan Quayle y uno de sus más destacados consejeros, se convirtieron en vicepresidente y secretario ejecutivo respectivamente de la oficina de Washington D.C. de la empresa Burson-Marsteller, que fue adquirida posteriormente por la compañía Lilly.

Durante su mandato como vicepresidente, Quayle presidió el polémico White House Council on Competitiveness que trabajó en estrecha colaboración con la PMA (Asociación Farmacéutica de Fabricantes) para impulsar medidas administrativas que permitieran que el FDA acelerase su proceso de aprobación de las nuevas drogas. Una de las disposiciones permitió que el FDA utilizara a expertos científicos no gubernamentales bajo contrato con el FDA para revisar aplicaciones pendientes de estas drogas. Los críticos destacaron que esta medida era equivalente a que el FDA abandonaba y descuidaba en manos de los fabricantes el control de las drogas.

También en la oficina de Washington de Burson-Marsteller era vicepresidente ejecutivo Wayne Pines. Antes de firmar la polémica puesta en marcha de la política de Relaciones Públicas, Pines habían estado asociado con el FDA en la comisión de Relaciones Públicas desde de 1972 a 1982.

Mientras que ayudaba a supervisar la cuenta de Lilly, Pines continuó manteniendo sus muchas conexiones con el FDA, incluyendo su amistad con el comisionado del FDA David Kessler. En otro ejemplo de la relación incestuosa del FDA con Lilly, Jim O'Hara asumió recientemente una posición como portavoz del FDA cuando tenía una contrato exclusivo de dos años y medio con la empresa Burson-Marsteller, manejando "las relaciones con los medios" para la Lilly.

En "relaciones con los medios," O'Hara había pasado la mayor parte del tiempo durante dos años ideando las medidas defensivas para el Prozac y Lilly, personalmente llamaba a docenas de reporteros de todo el país en un esfuerzo por vender las historias que atacaban a los críticos del Prozac. Considerando tales lazos, no es ninguna sorpresa que el FDA rechazase tomar medidas eficaces contra el Prozac.



NATURALEZA FRAUDULENTA DE LOS ENSAYOS CLÍNICOS

Otros documentos publicados bajo la protección del la ley Libertad de información de los hechos muestran la naturaleza fraudulenta de los ensayos clínicos sobre el Prozac que condujeron a la aprobación por el FDA de la droga. Según un documento del FDA del 28 de marzo 1985, las pautas construidas por Lilly para los ensayos clínicos excluyeron la divulgación de las "experiencias adversas causadas por la depresión."

El FDA admitió que esto sesgó los resultados, aportando esta indicación: "NOTA: La exhortación(6) para excluir las experiencias causadas por la depresión pudo haber alterado las frecuencias relativas de muchas experiencias adversas. Cada investigador habría tenido su propia idea de lo que pudieron abarcar las experiencias depresivas dando por resultado una carencia de uniformidad de criterio entre los diferentes investigadores. No resulta sorprendente, puesto que muchos antidepresivos producen los efectos secundarios nocivos que se conocen por ser precisamente síntomas de diversas clases de depresiones (ej., insomnio, náuseas, ansiedad, tensión, agitación, etc.) lo cual desemboca en un informe que oculta estos efectos."

El informe subsecuente, que desvirtuaba los efectos nocivos durante los ensayos clínicos hizo que los datos científicos sobre el Prozac fueran inexactos, si no totalmente fraudulentos. Sin embargo, el Comité Consultivo de las drogas Psicofarmacológicas (Psychopharmacologic Drugs Advisory Committee) del FDA confió en esta información para afirmar que el Prozac era "seguro" y "eficaz."
La evidencia demostrada por la experiencia, sin embargo, ha hecho claramente visible cómo el comité del FDA era incapaz o poco dispuesto a considerar al Prozac como: causa de las ideas suicidas y la violencia irracional.

Otros documentos de la FOIA demuestran así aún más ejemplos de los funcionarios de la agencia que van a acusar a la Lilly.

En 1985, después de que las pruebas del Prozac encontraran que la droga no era considerablemente más eficaz que un placebo, un experto estadístico del FDA sugirió a Lilly que los resultados del test estuviesen evaluados diferentemente – hacer que los resultados fueran más favorables para el Prozac.
Y en agosto de 1991, poco antes de la audiencia del FDA con el Prozac, un documento demuestra que el ejecutivo del FDA Paul Leber, preocupado por "el gran volumen de informes de todas las clases contra el Prozac (más de 15.000)," presionó al personal encargado del sistema de información de reacciones adversas de la agencia, para descontar el gran número de informes de reacciones adversas al Prozac como "de importancia limitada."



EL RESULTADO: SUICIDIOS, HOMICIDIOS Y VIOLENCIA SIN SENTIDO.

Como resultado de las acciones y de las inacciones del FDA, un producto químico potente alterador mental se ha dispensado libremente durante casi seis años, provocando el número más alto de reacciones adversas para cualquier droga de prescripción - 10 por el Halcion, por ejemplo, droga psiquiátrica que ha sido prohibida en el Reino Unido debido a sus efectos nocivos pero que todavía está disponible en los Estados Unidos.

Se llamó a la Eli Lilly & Co. y se le pidió que proporcionara su estadística actual con respecto a las reacciones adversas al Prozac, incluyendo muertes, así como una explicación con respecto al gran número de reacciones. También se les preguntó si retirarían la droga del mercado si las muertes ligadas a ella alcanzaran cierto número - dijo 50.000 o así. El portavoz de Lilly Ed West rechazó comentarlo.

La revista FREEDOM llamó al comisionado David Kessler del FDA para que comentara esto. No estaba y él no devolvió nuestra llamada.



PROZAC: CAUSAR DAÑO FÍSICO

Las historias individuales del caso y los estudios médicos han demostrado que el Prozac daña el cerebro y el cuerpo.

La Physician's Desk Reference Family Guide to Prescription Drugs, enumera los efectos secundarios divulgados por los usuarios del Prozac: ataque del corazón, impotencia, pérdida del pelo, cataratas, desórdenes renales, hepatitis, artritis, quistes en el pecho, dolor del pecho, convulsiones, coma, dolor de cabeza, migrañas, bronquitis, pulmonía, sordera, úlcera duodenal, úlcera estomacal, cálculos biliares, dolor pélvico, inhabilidad para controlar los movimientos intestinales, relaciones sexuales dolorosas para las mujeres, desórdenes del sistema urinario, derrames oculares, expectoración sanguinolentas y sangre el vomitar.

Clinical Pharmacy, por ejemplo, incluyó un artículo que comentaba: "de un paciente sin historial anterior de epilepsia que experimentó un ataque poco después de iniciar la terapia de la fluoxetina [ Prozac ]."(1) el autor concluyó, "la secuencia temporal de la administración de la droga y de la ocurrencia del ataque y la confiabilidad del testimonio del testigo del episodio, sugieren una relación posible entre el episodio del ataque y la terapia del fluoxetina."...


1. Jeffrey J. Weber, Pharm.D., la "actividad de los ataques se asoció a la terapia de fluoxetina,"abril, 1989.
La historia detrás de Prozac es otro ejemplo típico de cómo las drogas venenosas e ineficaces son aprobadas y protegidas en los Estados Unidos por su aliado más importante, la FDA. Desafortunadamente, como en la mayoría de los otros países que importe la salud son controlados por los cárteles internacionales de la droga. Los procedimientos de evaluación y de aprobación de drogas de Australia son también un fraude - porque las decisiones se basan en los datos de la investigación provistos o financiados por las compañías farmacéuticas, una industria que tiene una reputación repugnante por la investigación y pruebas fraudulentas de las drogas.

Boletín de noticias de CAFMR - Primavera-Verano 1994 – Campaña Contra La Investigación Médica Fraudulenta, P.O. Caja 234, Lawson NSW 2783, Australia. Teléfono +61 (0)2-4758-6822.


Referencias y notas "a la historia detrás del Prozac":
1. El aminoácido L-l-tryptophano fue retirado por el FDA en 1989 después de ser relacionado a dos muertes.
2. Exacerbar: Agravar o avivar una enfermedad, una pasión, una molestia, etc. Intensificar, extremar, exagerar.
3. New Drug Application (Nuevas aplicaciones para las Drogas).
4. "funcionamiento involuntario o inconsciente."del DICCIONARIO MÉDICO ILUSTRADO de DORLAND (Philadelphia: 24ª edición, 1965).
5. Wood era presidente del consejo de Lilly y del CEO; Daniels es presidente de Lilly's North American pharmaceutical operations.
6. Exhortación: Advertencia o aviso con que se intenta persuadir. Discurso o sermón familiar y breve.

por Thomas G. Corte y Richard Wieland

TRADUCCIÓN: Vicente Vidal miembro de la CCHR (Comisión Ciudadana de Derechos Humanos)

Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=230

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